“Cocaína, tomá poquito”: expertos en adicciones advierten sobre los riesgos de un mensaje repudiado

SER PADRES Por Karina Deschamps
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La Dirección de Políticas para Juventudes del Municipio de Morón hizo recomendaciones sobre el consumo de drogas durante el festival El Minga, que fueron repudiadas por algunos legisladores: “Cocaína, pastillas, andá de a poco y despacito”, “Tomá poquito para ver cómo reacciona tu cuerpo”. .. Si te detienen, tenés derecho a un abogado”; “Porro prensado (no), mejor flores”, entre otras sugerencias relacionadas al consumo de estupefacientes. ¿Cuán peligrosos son estos mensajes que reciben niños, adolescentes, jóvenes y adultos? ¿Cuál es el límite entre el concepto de reducción de daño (destinado sobre todo a quienes padecen una adicción) y la incitación al consumo?

 Guido Bergman (M.N. 85.234), psicólogo, cardiólogo y especialista en Tabaquismo y Adicciones y asesoramiento a familias e instituciones educativas para la prevención del consumo en adolescentes, explicó que, seguramente, las intenciones del mensaje fueron buenas, pero alertó sobre sus posibles consecuencias negativas: “En lo que es adicciones, hay un concepto que es la reducción de daños, lo que significa que se sigue expuesto a una sustancia, pero con menor riesgo para la salud. El hecho de exponerse a menos riesgos se logra, primero, a través de saber exactamente de qué está compuesto lo que se está consumiendo o por consumir (en referencia a las drogas adulteradas). La legalización, por ejemplo, también tiene como objetivo saber quién vende, qué vende y cuánto vende. La otra manera de hacer reducción de daño es bajar las dosis de consumo en quienes siguen expuestos a las distintas sustancias. Se utiliza mucho en personas que, por ejemplo, no pueden dejar de fumar: entonces, fuman menos”.

Sin embargo, y en contraposición con lo anterior, Bergman aclaró que hay algunas drogas que, independientemente de que su consumo sea en bajas o pocas dosis, igual pueden ser letales. “Por ejemplo, la cocaína. Aunque se consuma en bajas dosis, puede generar un evento cardíaco o muerte súbita, con lo cual hay que tener mucho cuidado”, alertó.

“El concepto de reducción de daño se aplica en personas que ya consumen drogas, que son adictos. En el caso de estos flyers entregados por el municipio de Morón, los mensajes fueron y están hechos para la población general y lo recibieron personas que tal vez no consumen. Lo grave es que se desconoce si quien no consume lo va a hacer o no en un futuro. Quizás quien no consume y ve ese flyer puede pensar o decir: ´Ah bueno, puedo empezar de a poquito´ o ´voy a probar y no pasa nada con menos´. Entonces hay un mensaje un poco confuso. Entiendo que la intención de este grupo de juventud debe haber sido buena, pero me parece que les faltó asesoramiento médico”, expresó.

Para él, el peligro real está en el mensaje: “Eso de transmitir como que no pasa nada con ´poco´ o ´de a poquito´ no es verdad y sobre todo con personas que no consumieron nunca. De hecho, con estos mensajes se los puede incitar al consumo. Acá hay un límite muy finito, por lo que creo que hay que tener mucho cuidado en cómo se difunden estas cosas, ya que estos flyers con mensajes confusos pueden terminar resultando muy peligrosos”, alertó.

Cuidemos a nuestros jóvenes
El psicólogo Alejandro Schujman (M.N. 13.486), especialista en adicciones y en tratamiento de niños, adolescentes y familias coincidió con Bergman en que los mensajes se enmarcan dentro del Programa de Reducción de Riesgos y Daños asociados al consumo de sustancias psicoactivas legales e ilegales -tal como aclaró el municipio en su descargo-, pero advirtió: “No podemos negociar con la salud de nuestros jóvenes en estos tiempos de tibieza. Tenemos que saber que el consumo de sustancias psicoactivas en sus inicios también es altamente peligroso”.

“Drogarse ´poquito´ es como pensar que alguien que se cae de un piso 10 tiene menos riesgo de morirse que quien lo hace desde un piso 15. Tratándose de adolescencia, juventud y drogas, tenemos que ser claros a la hora de decir que el consumo de cocaína es absolutamente perjudicial para la salud psíquica y física, y fuertemente adictiva”, aclaró.

El especialista sostuvo además que estos mensajes tienen una “arista tal como si le dijéramos a un niño de 3 años: ´Te dejo la bolsa de caramelos, pero no comas tantos´”. Y advirtió: “Si la gente pudiera controlar el consumo de sustancias, las adicciones no serían el gran problema de la humanidad desde que el mundo es mundo. Me preocupa como profesional de la salud y especialista en este tema ver que no se hace prevención para que los jóvenes no lleguen al inicio del consumo de sustancias. La política de reducción de daño puede ser viable, pero en otras circunstancias”.

Contrariamente a lo sucedido, Schujman sugiere trabajar mucho más en la prevención para que “los jovenes no caigan en las adicciones, para alejarlos de las sustancias psicoactivas como posibilidad para anestesiar los avatares del sufrir y que, en cambio, ellos puedan ser alentados a tener proyectos que los apasionen”.

Por último, concluyó: “Una dosis mínima de cocaína o éxtasis puede ser letal, además del concepto erróneo de pensar que las personas manejan lo que la sustancia provoca en el cuerpo, lo cual es absolutamente absurdo”.

Fuente: TN

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