Incontinencia posparto: un problema común que se reconoce poco

BCNSL5NEANAPTKYWGGIYLLBINQ

Claire Hackett, de Inglaterra, regresó al trabajo 10 meses después del nacimiento de su tercer hijo. El impacto de las lesiones después de los tres nacimientos le fue complicando la vida.

“Todavía recuerdo el sudor y el miedo de pensar ‘Oh, Dios mío, ¿qué podría pasar si no llego al baño?’. Son cosas de las que no quieres hablar con la gente”, admitió a The Guardian.

Las dificultades de Hackett comenzaron hace unos 10 años, después de tener a su primer hijo, lo que la dejó con un desgarro de tercer grado. Eso significa que la ruptura llegó hasta el músculo que controla el ano. Después de una cirugía, Hackett recibió un folleto para hacer ejercicios del suelo pélvico. Ocho meses después, todavía no se había curado y estaba experimentando escozor mientras orinaba, así como problemas de control de la vejiga.

Muchas mujeres, dice Hackett, tienen demasiado miedo, vergüenza para consultar sobre sus problemas pélvicos después del parto. A esto se suma la tímida aceptación del problema. “Sí, es común experimentar incontinencia. Pero no es normal: hay cosas que se pueden hacer”, afirma.

“Necesitamos empoderar a las mujeres para que se expresen cuando tienen problemas y hagan algo al respecto”, remarca Laura Baroli (M.N. 13.433), kinesióloga especializada en rehabilitación del suelo pélvico.

Qué es el suelo pélvico
El suelo pélvico es el soporte de todas las vísceras pélvicas, incluida la uretra. Es una estructura músculo-fascial que se extiende desde el pubis y las paredes laterales de la pelvis hasta el coxis, cerrando el abdomen por debajo, dejando una abertura central para el paso de la uretra, vagina y recto.

“Lo ideal es trabajar el trasverso abdominal antes del embarazo, para afrontar los cambios con buena preparación física. Pero durante el embarazo y el postparto más inmediato también se puede trabajar esta zona, controlando la forma en la que respiramos y manteniendo una postura correcta que ayude a prevenir la sobrecarga excesiva en el suelo pélvico”, sugiere Baroli.

La experta explica que después del parto la musculatura del suelo pélvico queda dilatada y debilitada, y es posible que le cueste realizar su función. La incontinencia típica posparto se denomina técnicamente “de esfuerzo”, porque se produce acompañando a un trabajo que aumenta la presión abdominal, como al toser o reírse.

La incontinencia urinaria después del parto suele desaparecer cinco o seis semanas después de dar a luz, pero si esto no sucede así, es fundamental consultar con un kinesiólogo especializado en suelo pélvico para abordar el problema.

   La primera línea de tratamiento de la incontinencia urinaria es el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico y del CORE abdominal, es decir, los músculos abdominales, lumbares, de la pelvis, los glúteos y la musculatura profunda de la columna. También se contempla terapia manual. La segunda línea de tratamiento comprendería el tratamiento médico y/o quirúrgico.

Fuente: TN

   

Te puede interesar