Siete antiinflamatorios naturales para incluir en tu alimentación

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Pilar Pardo
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Llevar una alimentación desordenada mantenida en el tiempo, junto con el estrés, un descanso inadecuado y hábitos poco saludables, promueve la inflamación, con signos claros como la distensión abdominal, el cansancio, la retención de líquidos, trastornos gastrointestinales o dolores de cabeza.

La inflamación constituye un sistema de defensa frente a agentes de diversa índole que ocasionan cambios fisiológicos en nuestro organismo. Durante este proceso inflamatorio, se liberan sustancias como las citoquinas proinflamatorias, que acentúan esta situación, y aunque sea una respuesta natural y esencial en algunos casos para nuestra supervivencia, en ocasiones ocurre que de manera exagerada puede llegar a provocar un estado proinflamatorio crónico, al que le acompaña una ruptura de la homeostasis y un incremento del riesgo de padecer determinadas patologías.

La alimentación (y el estilo de vida en general) juegan un papel importante para conseguir un equilibrio entre esos procesos inflamatorios y antiinflamatorios. De manera que existen alimentos que por su naturaleza y los compuestos que poseen, como los fitoquímicos o ácidos grasos poliinsaturados, regulan la actividad de enzimas proinflamatorias y nos ayudan a combatir esa situación: alimentos con propiedades antiinflamatorias.

Integrar en tu alimentación diaria este tipo de alimentos te ayudará a mantener a raya los procesos inflamatorios que promueven el estrés oxidativo y la enfermedad:

Pescado azul

Gracias a su perfil graso, rico en Omega 3, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Además, su consumo se relaciona con la disminución de altos niveles de colesterol LDL e incremento de colesterol HDL.

Puedes incorporarlo en tu alimentación con salmón, caballa, sardinas, boquerones…

Nueces

O cualquier fruto seco al natural o tostado sin sal, en una ración de 30 g al día, nos ayuda a disminuir la inflamación crónica y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares gracias a su contenido en fitoquímicos como los polifenoles y ácidos grasos esenciales (alfa-linolénico y omega 3). También nos ayuda a reducir el índice de grasa visceral relacionado con la aparición de dislipemias y enfermedad cardiovascular.

Frutos rojos

Los frutos rojos como los arándanos, frambuesas, moras, grosellas, fresas… Todos ellos son una opción ganadora en nuestra alimentación, ya que poseen compuestos antioxidantes muy potentes (polifenoles, taninos y antocianos) que le dan esa coloración característica y además también aportan propiedades antiinflamatorias. Así que no hay excusa y ahora que empieza la temporada de las fresas puedes enriquecer tus snacks del día con estos maravillosos frutos.

Naranja y limón

Los cítricos, gracias a su contenido en vitamina C, nos ofrecen actividad antioxidante en nuestro organismo y ayuda a prevenir el daño celular. Además, gracias a su contenido en flavonoides, reducen el proceso inflamatorio y ayudan a combatirlo.

Espinacas

Un alimento de lo más beneficioso, conteniendo ácido fólico y siendo rico en antioxidantes, constituyen una opción ideal como base para tus ensaladas o incorporar verduras en cualquiera de tus comidas principales.

Cacao puro

Debido a su contenido en flavonoides, ayuda a reducir la inflamación y evitar la inflamación sistémica, las enfermedades cardiovasculares  y la presión arterial, ya que estimulan la producción de óxido nítrico que ayuda a relajar las arterias y los vasos sanguíneos.

Eso sí, cacao puro desgrasado sin azúcar, en este caso no valdría cualquier tipo de chocolate.

Aceite de oliva extra virgen

Considerado como el ‘oro líquido’ o el rey de las grasas saludables. Su perfil lipídico resulta de los más interesante y es el candidato ideal a ocupar nuestra ración de grasas en nuestra comida. Ayuda a mantener nuestra salud cardiovascular y disminuye el riesgo de desarrollar niveles de colesterol LDL (malo) altos.

Introducir estos alimentos y otros muchos como el grupo de coles, las cebollas, los espárragos, el aguacate y alcachofas, descansar adecuadamente, beber suficiente agua, practicar ejercicio físico diario y mantener el estrés lo más alejado posible y las sonrisas lo más cerca, son la mejor medicina para gozar de una salud de hierro.

Recuerda que ante cualquier patología, la dietoterapia es una herramienta imprescindible para revertir ese estado proinflamatorio en el que la alimentación adaptada a tus necesidades puede ayudarte a mejorar esa inflamación.

Fuente: abc

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