Los 5 consejos de Harvard para preservar la salud mental de quienes no se llevan bien con su trabajo

SALUD Por Carola LEVI
BSVXT6ZPHFA4DJDGNLN2GCMMRY

Muchas personas aman su profesión u oficio, pero no siempre eso encaja con el lugar de trabajo en el que se desempeñan. ¿Cuántas veces escuchamos decir: ´Quiero cambiar de trabajo´ ´No tolero a mis jefes/compañeros de trabajo´ ´No me gusta lo que hago´?, entre tantos otros ejemplos.

La realidad es que no siempre se encuentra el equilibrio perfecto entre amar lo que uno hace para subsistir y el puesto laboral en el que nos desempeñamos. Ese malestar, disconformidad e incomodidad -aseveran los especialistas-, puede afectar la salud mental, generando frustración, angustia, ansiedad, entre otros trastornos psíquicos.

Por eso, Harvard Business Review elaboró una lista de recomendaciones para que aquellos que no están enamorados de sus trabajos, sea por el motivo que sea, no la pasen tal mal o, al menos, cuiden su salud mental e intenten sacar aspectos positivos para revertir un poco esas sensaciones negativas respecto a sus puestos laborales.

Qué hacer para disfrutar más tu trabajo, según Harvard
Si no podés estar en el trabajo que amás, amá el trabajo en el que estás: los especialistas de Harvard aconsejan enfocar la energía en las oportunidades que el trabajo te puede ofrecer, desde experiencias hasta nuevos puestos que signifiquen un crecimiento profesional a mediano o largo plazo.

Construí relaciones profesionales: todos los trabajos, sin importar de qué se traten, ofrecen la posibilidad de construir relaciones profesionales y conocer a nuevas personas que nos pueden abrir puertas a futuro. Por eso, los expertos recomiendan aprovechar esas relaciones para hacer contactos que puedan acercarnos nuevas oportunidades.

Aprovechá la experiencia como crecimiento personal: los expertos señalan que las situaciones que nos incomodan o que no nos hacen sentir bien son un gran pretexto para crecer personalmente. Estas experiencias pueden ser una buena oportunidad para desarrollar algunas habilidades personales -agilidad, resiliencia, ingenio y más- que servirán no solo para futuros trabajos sino también para la vida privada.

Analizá si lo que no te gusta se puede cambiar los especialistas aseguran que muchas veces pensamos y pensamos, pero no accionamos al respecto en búsqueda de una solución que nos haga sentir mejor con nosotros mismos y el afuera. Plantearle al jefe o un compañero de trabajo cuáles son las cosas que nos molestan o nos hacen sentir mal e incómodos, es clave para analizar si se puede llegar a una solución. Estas conversaciones suelen tener muy buenos resultados, ya que muchas veces ese mismo problema afecta a más de una persona.

Intentá no repetir el mismo patrón: es muy importante, en caso de renunciar al trabajo, analizar y hacer un balance de todo aquello que no nos gustó, sea del trabajo como de nosotros mismos, y que no estaríamos dispuestos a volver a experimentar.

Para los expertos, estos cambios ayudan a crecer en lo individual y nos invitan al campo de la reflexión. Solo mediante el análisis profundo de la situación, vamos a poder considerar más objetivamente las nuevas propuestas, sin forzarnos a estar donde no queremos o desempeñarnos en un ambiente laboral que nos disgusta.

Fuente: TN

Te puede interesar