El aceite de oliva reduciría el riesgo de enfermedad cardíaca y alzheimer

POR UNA VIDA MÁS SALUDABLE Por Carola LEVI
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Durante años, los nutricionistas recomendaron reemplazar la manteca y otras grasas lácteas por aceite de oliva. Ahora, una nueva investigación encontró que las personas que consumen mayores cantidades de este alimento básico de la dieta mediterránea tienen menos riesgo de desarrollar una serie de afecciones graves de la salud como el alzheimer, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

El estudio, que fue publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC), analizó datos de 60.582 mujeres y 31.801 hombres del Estudio de Salud de Enfermeras y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud. Los participantes no padecían enfermedades cardíacas ni cáncer y se pesaron cada cuatro años durante un período de 28 años.

Los expertos observaron durante ese tiempo cuánto aceite de oliva utilizaban los participantes, otros aceites vegetales que empleaban y cuánta margarina y manteca consumían.

En general, con el tiempo, las personas consumieron más aceite de oliva, pasando de aproximadamente 1,6 gramos por día en 1990 a unos 4 gramos por día en 2010. El uso de margarina se redujo durante ese tiempo de 12 gramos diarios en 1990 a 4 gramos por día en 2010.

Los investigadores encontraron que las personas que consumían mayores cantidades de aceite de oliva al día (alrededor de 9 gramos o un poco menos de una cucharada) tenían un 19% menos de riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular, un 17% menos de morir por cáncer, un 29% menos de fallecer por una enfermedad neurodegenerativa como el alzheimer y un 18% menos de morir por una enfermedad respiratoria, en comparación con quienes rara vez o nunca consumieron aceite de oliva.

En tanto, las personas que cambiaron 10 gramos al día de grasas como margarina, manteca, mayonesa y grasa láctea por aceite de oliva tenían un riesgo de muerte de hasta un 34% menor.

“La causa y el efecto solo pueden evaluarse en ensayos controlados aleatorios, que son muy difíciles de hacer, son costosos y tardan mucho tiempo en completarse”, le explicó a Health Deborah Cohen, profesora asociada en el Departamento de Clínica y Ciencias de la Nutrición Preventiva en la Universidad de Rutgers.

Para la especialista, otros de los factores que entran en juego son los comportamientos de estilo de vida como el hábito de fumar y la cantidad de actividad física que los participantes realizan de forma regular, la alimentación y la genética. Los investigadores señalaron que las personas que consumían más aceite de oliva de forma regular solían ser más activas físicamente, menos propensas a fumar y más consumidoras de frutas y verduras.

“Todos esos factores pueden reducir el riesgo de enfermedad”, sostuvo Rigved Tadwalkar, cardiólogo del Centro de Salud Providence Saint John’s en Santa Mónica, California. Y añadió: “Definitivamente hay algo allí con el tipo de grasas o aceites que consume la gente”.

El aceite de oliva tiene un alto contenido de grasas monoinsaturadas, que pueden disminuir la cantidad de colesterol LDL (o malo) en el cuerpo mientras que aumenta el colesterol HDL (o bueno). “Ciertamente, tener grasas monoinsaturadas en la dieta puede ser útil desde el punto de vista de la salud”, explicó.

Por último, concluyó: “Cuando las personas aumentan la cantidad de grasas monoinsaturadas en su dieta, también suelen disminuir la cantidad de grasas poliinsaturadas, saturadas e incluso trans que ingieren, todas las cuales se consumen en cantidades excesivas en los EE.UU. y se asocian con efectos adversos para la salud”.

El aceite de oliva y su efecto contra la vejez
Si bien hay estudios que aún lo están evaluando, se estima que las grasas monoinsaturadas del aceite de oliva podrían proteger a las personas frente al deterioro cognitivo que aparece con el paso de los años, como así también ante la posibilidad de contraer alzheimer.

Y cuando se lo utiliza con regularidad, puede colaborar con la reparación, el mantenimiento y la tonificación de la piel seca y madura, para que permanezca más vibrante y saludable. Pasa lo contrario con la piel grasa o la que tiene acné, donde no es aconsejable aplicarlo.

De esta manera, el aceite de oliva usado en forma casera puede sustituir a los cosméticos tradicionales. Los baños realizados con este producto, en tanto, también podrían servir para las uñas quebradizas y para la reparación del cabello tras un masaje capilar y un reposo aproximado de media hora, que le daría un aspecto más fuerte y brillante.

Fuente: TN

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