Si solo piensas en la pizza del sábado no te pongas a dieta

NUTRICIÓN Por Melissa González
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Si las dietas restrictivas sin fundamento -y sin el apoyo de un profesional- no son apoyadas por los expertos en dietética y nutrición, tampoco lo son las conocidas como 'cheat meal' o comidas trampa. Se trata, explicado en pocas palabras, de saltarse uno o dos días a la semana la dieta para poder comer lo que quieras o lo que más te apetezca sin controlar las cantidades ni alimentos.

Como decíamos, los dietistas-nutricionistas no lo recomiendan, y en concreto Adriana Oroz Lacunza Nutrición & Dietética en Pamplona anima a que si estás comenzando o iniciando un cambio en tu alimentación, en tu conducta alimentaria y en tus hábitos, pero ya estás pensando en el día que vas a hacer la 'cheat meal', algo esta fallando en ese planteamiento inicial...

«La 'cheat meal' suele ser muy común en dietas o planes restrictivos de pérdida de peso. El dar la posibilidad de hacer un día una comida libre parece que 'suaviza' o hace más llevadero el proceso y eso lo hace más atractivo», alerta.

La experta no lo aconseja por dos razones, y la primera es porque con la 'cheat meal' no se educa al paciente. «Si le prohíbes a una persona alimentos en su alimentación habitual y diaria al hacer un plan muy restrictivo pero luego le das la libertad un día de poder comer cualquier cosa, no le educas en hábitos y conductas saludables y conscientes; simplemente tapas el problema sin encontrarle una solución a largo plazo», manifiesta Adriana Oroz, que insta a hacer entender que si la alimentación de la persona es estricta y muy restrictiva, ¿cuánto tiempo va a ser capaz de seguir con ella? ¿No va a salir nunca a comer o cenar fuera con sus amigos, pareja o con su familia? «Sería un error porque estaría renunciando a una parte muy importante de su vida», añade.

Por tanto, cuanto más estricta es una dieta o alimentación, más ganas o ansiedad se tiene por comer aquellos alimentos que se consideran prohibidos. Y, por ello, aumenta el riesgo de conductas más ansiosas, compulsivas y, como consecuencia, tener una mala relación con la comida.

«Es cierto que, cuando comienzas un cambio de hábitos o alimentación, es necesario realizar modificaciones alimentarias en un primer momento, lo cual no supone una prohibición propiamente dicha, sino de un aprendizaje de cuáles son los alimentos que deben formar parte de nuestra dieta habitual y qué productos no son saludables ni necesarios consumir con demasiada frecuencia», explica, así que lo recomendable es trabajar, mediante una educación nutricional, herramientas que le ayuden a la persona a saber cómo gestionar su conducta alimentaria y su alimentación diaria basándonos en sus hábitos personales y sociales y apetencias.

Conducta poco saludable
El otro de los motivos por los que la nutricionista no recomienda las 'cheat meals' es por su conducta poco saludable: «El hecho de que no recomiende las 'cheat meal' no significa que no se pueda comer un día una cosa diferente 'no tan saludable' o que no se pueda fuera de casa. De hecho, muchas personas me lo preguntan en consulta: '¿puedo tener un día libre porque no lo veo en el plan?' El hecho de que no lo marque no significa que no se pueda hacer. Lo que no recomiendo es fomentarla por lo que supone para muchas personas la 'cheat meal'», indica la experta.

Al parecer, y según expone, el problema que ve es lo que se entiende por 'cheat meal' es el hecho de estar pensando desde el lunes en lo que se va a comer el fin de semana... «¿Hace falta programar desde el lunes la pizza que te vas a comer el sábado? ¿Realmente es necesario planificarse un día o una comida en la que te das la libertad de comer hasta que no podáis más o consumir alimentos o comida basura sin límite para poder sobrellevar la alimentación diaria? ¿Y qué pasa si llega el sábado y no te apetece?», plantea Adriana Oroz.

Por tanto, no hace falta planificarse una 'cheat meal' para sobrellevar una buena alimentación porque entonces, según dice la dietista-nutricionista, significa que a la persona «no le satisface» su alimentación diaria: «Pareciera que solo lo hacéis para poder permitiros este tipo de comidas. Y de ser así, pocas posibilidades de éxito tendrá con su objetivo».

Un hábito que dure en el tiempo
Para la especialista en nutrición lo importante es aprender a moderarse, a comer de una forma más saludable, consciente según nuestras apetencias y creencias pero, sobre todo, «aprender a no comer por inercia ni porque la situación te lleve a ello». Por ejemplo, no es necesario comer todo lo que nos presentan en la mesa ni probar de todo cuando realmente la mitad no nos gusta.

«Aconsejo para ello cambiar la actitud con la persona que se enfrenta a un cambio o mejora de su alimentación dejando de pensar en que está a 'dieta', sino más bien pensar en mejorar poco a poco la manera en la que se alimenta diariamente», anima Adriana Oroz, que continúa contando que no hay que buscar una dieta o hábitos perfectos; en cambio es mejor llevar un estilo de vida o alimentación lo más equilibrado posible, adaptados en la medida que puedas a tu vida diaria de una manera realista para «conseguir tus objetivos y mantenerlos no solo durante unas semanas o meses».

Fuente: Abc

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