Cuántos días podemos tener las sobras en el frigorífico

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Evitar el desperdicio de alimentos debería estar entre tus propósitos de este año. Al parecer, y según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, solo en 2020 se desperdiciaron 1.363 millones de kilos de comida, lo que significa que cada español tira 31 kilos de comida a la basura al año. ¿No te parece una cantidad importante para empezar a hacer el cambio?

El secreto para evitar que nuestras sobras terminen en la basura parte de la base de no cocinar de más si sabemos que no lo vamos a consumir. Dado que en múltiples ocasiones es complicado saber el número de comensales que seremos o si nos puede surgir algún imprevisto que nos impida tomar la comida o cena que habíamos preparado, cabe destacar que el frigorífico y el congelador serán nuestros mejores aliados. Eso sí, sabiendo que esos tuppers no pueden durar semanas y semanas ahí...

Conservación de los alimentos
Es muy importante que sepamos cómo conservar bien los alimentos para evitar toxiinfecciones y nunca debemos abandonar la comida cocinada a temperatura ambiente dejándola en la encimera o dentro del microondas porque, tal como cuenta la dietista-nutricionista María Sanchidrián, esa temperatura templada «es la favorita para las bacterias»: «La comida debe estar a la temperatura de la nevera en un plazo de 2,5 horas, por lo que debemos enfriarla lo antes posible». Sin embargo, lo más común es caer en ciertos errores que pueden echar a perder nuestras preparaciones. Según la experta en nutrición, estas son algunas de ellas:

- Si introducimos el tupper caliente en la nevera aumentamos la temperatura de la misma perjudicando la conservación del resto de alimentos.

- Si tapamos el envase cuando todavía está caliente y echando vapor, se quedará una capa de agua por encima del alimento, donde los microorganismos crecerán mucho más rápido.

Para que esto no ocurra, la nutricionista aconseja enfriar el envase «con agua fría o incluso hielo», antes de guardarlo. «En invierno, poner el tupper en la ventana durante un rato puede ser otra buena opción. Tápalo con un trapo para que no se contamine de polvo o insectos», recomienda. Ten en cuenta que el frío y la congelación no matan microorganismos, solo reducen la velocidad de multiplicación de los mismos y de la descomposición de los alimentos. Por eso tampoco es aconsejable dejar los alimentos más tiempo del debido en la nevera.

«Tengamos en cuenta que la conservación también depende de la cantidad de agua y de la cantidad de grasa del producto; a mayor cantidad de agua más rápido crecerán los microorganismos y a mayor cantidad de grasa, antes se enranciará», indica, por eso la carne roja aguanta menos que la carne de ave, y si está en salsa o caldo, menos aún.

El tiempo indicado
Ariadna Parés, dietista-nutricionista, indica que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) insta a que la temperatura ideal de refrigeración en el frigorífico se encuentre entre 0ºC y 5ºC y que los alimentos cocinados y los crudos se encuentren separados para evitar la contaminación.

Así quedaría, en líneas generales, el calendario de los días que pueden tenerse los alimentos en el frigorífico:

Carne cruda: 3 días, y dos días si es carne picada.

Carne cocinada: 3-5 días de ave, 3-4 días carne roja y un día en salsa o caldo de carne.

Jamón cocido: 3-5 días.

Jamón serrano: 2-3 meses.

Pescado crudo: 2 días.

Pescado cocinado: 3-4 días.

Calamar y sepia: 1-3 días

Almejas, mejillones, ostras: 5-10 días.

Verdura: 3-5 días.

Sopas y guisos con verduras: 3-4 días.

Huevo: entre tres y cinco semanas con cáscara y tres días sin cáscara.

Huevos duros: 1 semana.

Legumbre: 2 días

Pasta: 2 días

Arroz: 1 día.

En el caso de alimentos ricos en almidón, como las legumbres y las pastas, mejor será consumirlas después del segundo día. Y en el caso del arroz, mejor un día en el frigorífico porque puede contener esporas que sobreviven a la cocción.

«Es importante conservar los alimentos cocinados bien envasados en recipientes herméticos, a poder ser de cristal», señala la dietista-nutricionista Ariadna Parés.

Asimismo, la AESAN recomienda organizar los alimentos de la siguiente manera:

- Estante superior: alimentos cocinados (sobras, batch cooking, conservas abiertas, etc.).

- Estante inferior: alimentos crudos como carnes y pescados (bien envasados) y alimentos en descongelación.

- Estante central: huevos, lácteos y embutidos.

- Puerta: bebidas.

- Verdulero: fruta y verdura.

Consejo de experta
A todos nos pasa que cuando calentamos un tupper en el microondas hay zonas que se calientan en exceso y otras que se mantienen frías... Para ello, la dietista-nutricionista María Sanchidrián aconseja repartir bien el alimento por todo el recipiente: «Reparte bien el calor para que todo el plato llegue a una temperatura óptima y recalienta solo la ración que vayas a consumir, es decir, nunca recalientes los alimentos dos veces». La experta añade también que el frío sólo ralentiza el crecimiento de bacterias y pasar por temperaturas altas hace que crezcan más. «Con el calor no lo matas todo, las bacterias también generan algunas toxinas que son resistentes al tratamiento térmico y que no quieres ingerir», concluye.

Fuente: ABC

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