Esta es la dieta que puede cambiarte a ti, pero también al planeta

POR UNA VIDA MÁS SALUDABLE Por Carola LEVI
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¿Alguna vez te has preguntado cómo afecta tu alimentación al medio ambiente? El cambio climático está en boca de todos y algunas acciones como el uso del coche, el reciclaje, no tirar cosas por el inodoro son conocidas por todos por afectar al medio ambiente. Pero, ¿qué ocurre con la alimentación? ¿Afecta solo a nuestra salud o tiene repercusión más allá?

De eso mismo vamos a tratar en este artículo, de cómo y en qué medida afecta nuestra dieta al medio ambiente, y de la dieta planetaria, que aunque suene un poco a guerra de las galaxias, no es otra que una dieta basada principalmente en alimentos de origen vegetal y adaptarnos a aquellos productos de cercanía reduciendo de esta manera el impacto negativo de la transformación de productos y de la distribución de los mismos.

Nuestra dieta tiene un elevado impacto sobre el mundo en el que vivimos, ya que la acción de comer lleva detrás toda una serie de procesos llevados a cabo por la industria alimentaria, como la transformación, el envasado o el transporte, que contribuyen al efecto invernadero por la emisión de gases. 

Qué es la dieta planetaria

La dieta planetaria es un tipo de alimentación que se basa principalmente en el consumo de alimentos de origen vegetal y que incluye de forma más ocasional, alimentos de origen animal como pueden ser los lácteos, los pescados o la carne con el objetivo de proteger el medio ambiente. Pero no solamente se queda ahí, sino que busca consumir alimentos de temporada y de proximidad para que el impacto ambiental sea todavía menor. 

Además, busca reducir el uso de plásticos en los alimentos, priorizando la compra de productos sin envases, reducir el desperdicio de alimentos, utilizar técnicas culinarias que gasten menos energía.

Así pues los principales beneficios de la dieta planetaria serían la minimización de la emisión de gases de efecto invernadero, la adecuada conservación de ecosistemas, el uso eficiente del agua, la reducción de los desperdicios.

 
¿Cómo podemos poner nuestro granito de arena para ser más respetuosos con el planeta?

Pequeñas acciones cotidianas pueden ayudarnos a mejorar la salud de nuestro medio ambiente:

Cuando vayas a comprar lleva siempre la lista de la compra bien planificada.
Compra local y de temporada.
Procura minimizar el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados.
Usa bolsas reciclables y biodegradables. Una buena opción puede ser una bolsa textil.
Compra lo que vayas a consumir y de esta manera evitarás tirar comida.
Gestiona bien los recursos. Haz un consumo justo de agua, luz y gas.
Pásate a la bici o a caminar. Mejorarás tu salud cardiovascular y ayudarás a reducir la contaminación.

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