Esto es lo que sienten las personas que odian la Navidad

NOTICIAS DE INTERÉS Por Sandra PALACIOS para Abc
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Podríamos decir que el mundo se divide entre aquellos que aman la Navidad y los que la detestan. Esta época implica un cierre de ciclo y comenzamos a hacer un balance del año, valorándonos a nosotros mismo frente a determinadas situaciones o emociones que hemos vivido en los últimos meses. También es sinónimo de festejos, felicidad y buenas acciones, pero hay algunas personas que sienten tristeza, añoranza o soledad en estas fechas.

Esto nos indica que sí que hay personas más sensibles a esta época del año.

Aquellos que son muy sensibles a la Navidad –apunta Lozano– puede ser debido a una mala regulación emocional, lo que puede derivar en Trastorno Afectivo Estacional (TAE); síndrome del Grinch, que odian todo lo que tenga algún significado navideño, como los villancicos, las luces, los adornos o regalos; síndrome de la de la silla vacía, donde las emociones por la pérdida de un ser querido entran en conflicto con el clima navideño; y el síndrome del villancico, que tiene lugar cuando la persona entra en conflicto consigo misma, pues no conecta con este festejo y le genera ansiedad y estrés.

¿Cómo se sienten?
Los que odian esta época del año tienen un pensamiento distorsionado de polarización, según explica esta psicóloga, y no todo es blanco o negro. «Conectan con mayor facilidad con la tristeza, el enfado, la pereza o desdén que implica toda la organización de estos festejos, dando como resultado un incremento del estrés y mayor predisposición a los conflictos familiares». Esto puede estar ocasionado por las expectativas esperadas que no suelen acompañar la realidad.

Características
Molestia abrupta ante todas las decoraciones o temáticas de este festejo
Nulo interés por la Navidad y todo lo que la rodea
Aislamiento o nada de interés ante las actividades que impliquen algo relacionado con estas fechas
A nivel emocional: sentir enfado, frustración, celos, apatía, tristeza o desánimo
Además son personas que tienden a aislarse durante estas fechas, ya que en su casa se sienten más refugiados, sin adornos, ni celebraciones, ni aglomeraciones de gente que derrochan felicidad y alegría. «El ver a los demás felices, hace que conecten con la emoción del enfado, dando como resultado el odiar la Navidad», manifiesta Lozano. Además, las reuniones familiares y ese grado de obligación que conlleva les generan rechazo, estrés y ansiedad, y se aíslan para evitar un tipo de contacto que identifican como innecesario o hipócrita.

«Trabajar la gestión emocional es algo muy razonable para poder confrontar aquellas emociones que los invaden. Comprender el porqué de las mismas y por qué conecto con ellas», recomienda la psicóloga. Se trata de comenzar a ver la Navidad desde otra perspectiva, pues al final es una época de vacaciones en la que puedes dedicarte tiempo a ti.

Si no te gusta esta época del año piensa que esta es puntual, tiene fin. Pero no dejes de ser tú mismo, no tienes que esforzarte ni dejarte arrastrar por la mayoría. «Tú eres tú y no debes adaptarte al gusto de los demás. Recuerda, no eres raro o diferente porque no te guste la Navidad, pero también trata de ser respetuoso y permisivo con aquellos que sí que les gusta», expone Lozano.

¿Cómo pueden recuperar la ilusión?
Lozano aconseja empezar por pensar como un niño y actuar como tal. «Recuerda que tú también lo fuiste en algún momento, solo que puede que lo tengas algo olvidado». Y da algunas pautas que pueden ayudar a recuperar esa ilusión navideña:

- Escribe una carta a los Reyes Magos.

- Prepara un amigo invisible.

- Colabora en la composición de un villancico.

- Prepara algún plato diferente o la típica bandeja de dulces.

- Propón dejar la tecnología a un lado para realizar algún juego en familia.

- Contar chistes o anécdotas harán que paséis una noche inolvidable.

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