Día de la lucha contra los trastornos de la condcuta alimentaria: ¿Qué debemos saber para ayudar a alguien?

NUTRICIÓN Por Carola LEVI
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El 30 de noviembre es el Día Internacional de la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), una campaña que busca poner en agenda esta problemática para que deje de ser un tema tabú. Tiene como principal objetivo concientizar e informar para prevenir, desmitificar algunos conceptos erróneos y crear un contexto saludable para que las personas con TCA puedan vivir y vivirse con más amabilidad al igual que su entorno.

Tipos de trastorno en la conducta alimentaria
La más conocida es la anorexia y hay dos tipos. Una es la restrictiva, la persona restringe absolutamente todo y tiene muy poquitas ingestas durante el día. La otra es la purgativa, donde la persona cada tanto tiene un atracón y vómitos. Después está la bulimia que presenta atracones recurrentes. “También existen la pregorexia, que se da en el embarazo, el TERIA que es el trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos que se da mucho más en los chicos y tiene que ver con la textura de los alimentos, el TAE que engloba a los trastornos alimentarios no especificados donde la persona puede tener un atracón cada tanto. La ortorexia es la obsesión por comer 100% saludable, la vigorexia es el trastorno dismórfico muscular donde la persona tiene distorsión de la imagen de su cuerpo y la diabulimia es una de las más peligrosas porque mezcla la diabetes con el trastorno alimentario donde la persona no se dan insulina porque les da miedo engordar”, reveló a OHLALÁ! Agustina Murcho, Licenciada en Nutrición especialista en trastornos alimentarios, quien convivió durante casi diez años con TCA.

Son alteraciones de la conducta alimentaria que tienen que ver con cuestiones emocionales. La persona tiene una conducta que no es sana con respecto a los alimentos por eso por lo general se empiezan a desarrollar a partir de una dieta, una restricción” completó la especialista detrás de la cuenta @nutricion.ag y resaltó que ese síntoma es solo “la punta del iceberg que sale a la superficie”.

“Lo que está por debajo (escondido) son el o los múltiples factores que lo provocan y hacen a la persona más propensa a padecer un TCA: traumas no resueltos, problemas para relacionarse, dificultad para resolver problemas, puede haber habido abusos, conflictos familiares, bullying, baja autoestima. También puede haber un desorden neurobiológico”, detalló la nutricionista.

La responsabilidad no es solo nuestra
¿Cómo hacemos para aceptarnos si la sociedad nos rechaza? Argentina es el segundo país a nivel mundial con más casos de anorexia. La presión por encajar en los “talles únicos” y esta cultura sostenida en lo visual en la que una persona vale por su cuerpo afecta nuestra mirada sobre nosotras mismas, nuestra relación con la comida y con otros. Queremos modificar nuestro cuerpo para que coincida con los patrones de belleza impuestos y caemos fácilmente en los trastornos alimentarios.

Hay voces que buscan hacer ruido, romper los estereotipos arraigados en la sociedad y crear entornos saludables para que las personas puedan desarrollarse en libertad. Una de ellas es Candela Yatche, creaora de @bellamentearg quien se suma este martes 30 a la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria con arte y activismo en el Centro Cultural Recoleta en la tercera edición del “Festival Bellamente”. “Este espacio presencial es la mejor manera de transmitir y unir nuestras voces para compartir mensajes positivos y acompañar a quienes realmente están pasando por un trastorno así como también a las familias y amigos o amigas. Con nuestras acciones trabajamos en la prevención de los TCA dejando a un lado el ideal hegemónico de belleza y promoviendo la diversidad corporal”, reveló Candela.

“Muchas veces son temas tabú que están tapados. Muchas veces se piensa que es un capricho o un querer llamar la atención y no se le da el lugar que realmente ocupa: es una enfermedad. La salud no es solo física sino también mental y emocional y los TCA tienen un impacto físico, mental, emocional y hay que darle visibilidad”, continuó la activista.

Y continuó: “No es casualidad que estén aumentando los casos de trastornos a partir de la cantidad de imágenes que vemos, estímulos sociales, publicidades que intentan vendernos cosas para cambiar nuestros cuerpos. No es solo la mirada de nosotras hacia nosotras sino la mirada del afuera, que tiene que ser más empática donde las personas puedan desarrollarse en libertad. La diversidad corporal es una cuestión de justicia social”.

“Tenemos que dejar de poner el valor de las personas, sobre todo de las mujeres, en el físico. Necesitamos que socialmente dejen de vernos como objetos. Tenemos muchas cosas más. Que el cuerpo no sea un privilegio para pocos”, concluyó Yatche.

Otras de las claves a la hora de resolver estas problemáticas que continúan reproduciéndose y ayudar a crear un vínculo sano con la comida es “la educación alimentaria desde niños, no obligando ni restringiendo alimentos”, expresó la nutricionista y autora de Vulnerable. “Lo principal es una dieta balanceada con los nutrientes necesarios que se encuentran en los distintos alimentos. Y sobre todo, disfrutar de las cosas que nos gustan, por ej. no dejar de comer pizza con los amigos. Por otro lado, es fundamental saber por qué comes, muchas veces comemos por emociones, cuando hay una angustia muy grande con el tema del cuerpo, hay que ir a un psicólogo. La comida está todos los días, es necesaria, y uno tiene que tener buena relación con ella”, concluyó la especialista en TCA.

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