Muchos desajustes en tu cuerpo son consecuencia de una mala alimentación

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Julia VOSCO
comida-no-saludable-koXD--620x349@abc

¿Sabías que el dolor de cabeza, la ansiedad o los eccemas pueden ser la consecuencia de una mala alimentación? María Kindelán, nutricionista especializada en Alimentación Consciente, Nutrigenómica y Cocina Energética, explica en su nuevo libro ' Come para comerte el mundo' (Plataforma Editorial) cómo podemos solucionar estos desajustes cambiando nuestros hábitos alimenticios. Además nos da las claves para conocer qué debemos ingerir dependiendo de la hora del día, para así tener más energía por la mañana y un buen descanso por la noche.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de hacer la compra?

Antes de salir de casa, lo primero es hacer un análisis sincero sobre lo que necesitaremos durante la semana, separando lo fresco de los alimentos de despensa.

Debemos estimar un presupuesto aproximado y haber comido antes de ir a hacer la compra. Tampoco es recomendable ir después de trabajar, pues estamos en un momento de ansiedad y compramos cosas que no teníamos previstas. Una vez que estamos en el mercado, o haciendo una compra online, hay que procurar que dominen los productos frescos en la cesta. Evita al máximo todo lo que esté procesado o elaborado. Una persona que no sepa cocinar debe recurrir a los alimentos más básicos para poder combinarlos de una forma sencilla y sabrosa.

¿Cómo afecta la alimentación a nuestra salud?

Muchos desajustes que parecen cotidianos, como dolor de cabeza, no dormir bien, malestar de estómago, ansiedad, etc., en la mayoría de los casos vienen generados por malos hábitos alimenticios. También porque lo que comemos está cargado de potenciadores de sabor químicos, conservantes...

¿Debemos comer diferentes alimentos dependiendo de la hora que sea?

Sí, porque así iremos alineados con los ritmos biológicos de nuestro cuerpo: podremos dormir profundo por la noche y sentir un tirón de energía por la mañana al levantarnos.

«Soy partidaria de combinar todos los nutrientes en una misma comida y no abusar solo de uno de ellos», María Kindelán

¿Se guía por los contenidos y proporciones del plato de Harvard?

Sí, pero depende mucho de la persona. En general soy partidaria de combinar todos los nutrientes en una misma comida y no abusar solo de uno de ellos. Así lo demuestra la propia Universidad de Harvard, que propone que siempre haya presencia de hidratos de carbono, pero completos; de energía sostenible y absorción lenta como son todos los cereales integrales; que un cuarto aproximadamente del menú esté compuesto por proteínas de calidad; y, sobre todo, que haya una gran abundancia de vegetales de temporada tanto cocinados como en crudo. Esta sería la composición idónea para una persona sana en condiciones normales.

Alimentos del 'ying' y el 'yang'.

Esto procede de la medicina tradicional china y trata de saber qué efecto energético tiene cada alimento en nosotros. Con la energía 'yang', nos referimos por ejemplo a la sal, porque es el alimento más denso, contundente y energético en cantidades pequeñas. Si consumes mucha sal, carne roja, queso curado, huevos o harinas refinadas, como el cuerpo es sabio, va a buscar el equilibrio de una forma natural, el otro extremo, que serían los dulces: azúcares, vinagres, alcohol, lácteos blandos.... Lo que ocurre hoy en día es que la sociedad come de extremo a extremo sin saber las consecuencias que esto tiene a la larga. Precisamente este es el origen de muchas enfermedades modernas, ya que este tipo de alimentación produce una acidez en el ph de la sangre que nos expone a posibles afecciones. Además de que nos hace estar inestables a nivel anímico.

Prueba de 21 días comiendo 'del centro'.

Comer más pescado que carne, más legumbres, que todos los días haya un buen cereal integral, que tomemos de forma diaria verduras de temporada, productos frescos... pues todo lo que está en el centro, cuando predomina en nuestra alimentación diaria, nos hace estar estables y nos garantiza un mejor estado de salud.

¿Qué factores son los que favorecen una buena flora intestinal?

Sobre todo, el consumo regular tanto de prebióticos como probióticos naturales: verduras de hoja verde, kéfir, yogures biológicos...

«La crema de calabaza o la compota de manzana ayudan a que tu cuerpo se relaje», María Kindelán
¿Cómo podemos evitar la ansiedad con ayuda de la alimentación?

Todo lo que tenga un exceso de sal, sea una proteína animal contundente, esté rebozado o procesado hará que estemos más nerviosos. Los estimulantes, como la cafeína o la teína, también harán que tengamos más estrés. Lo que nos puede ayudar a relajar el organismo de una forma natural, sobre todo en la segunda parte del día, son las verduras dulces, de color naranja o blancas, que están cocinadas. Para la ansiedad es muy importante que el sistema de cocción sea lento, buscando su dulzor natural, para que el sistema nervioso lo interprete como un sedante. Por ejemplo, la crema de calabaza o la compota de manzana ayudan a que tu cuerpo se relaje. Sin embargo, los embutidos, quesos curados, huevos, etc., estresan más nuestro sistema nervioso. La recomendación sería tomar este tipo de alimentos por la mañana o a mediodía, pero no por la noche.

Veganismo.

Se puede hacer, pero hay que saber combinar bien los ingredientes y, sobre todo, obtener todos los aminoácidos necesarios de las proteínas vegetales, que es lo difícil.

Te puede interesar