Mommy Makeover: cómo es la cirugía estética post parto

NOTICIAS DE INTERÉS Por Gina NAVARRO
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Ser madre sin lugar a dudas es algo maravilloso y una bendición. Poder gestar una vida en el vientre, acompañarlo cada día, nutrirlo, sentirlo, cuidarlo, y luego de dar a luz, amamantar, son actos de enorme nobleza y parte de nuestra naturaleza humana. En la inmensa mayoría de los casos, lo natural es lo mejor, por lo cual madre e hijo se beneficiaran del parto normal por sobre la cesárea, y de la lactancia por sobre la nutrición artificial.

Cada madre pone todo de sí para cada hijo, y esa gran demanda genera como consecuencia, importantes cambios en el cuerpo de la mujer. En el pasado no se sabía que esos cambios se podían contrarrestar con tratamientos estéticos o cirugías plásticas. Con el tiempo y cuando se popularizó, las técnicas mejoraron, pero solo estaban al alcance de las celebridades o las clases altas por los elevados costos.

La manera de vivir fue cambiando, la esperanza de vida creciendo, las redes sociales ilustrando mundos desconocidos, y hoy en el siglo XXI, enorme cantidad de mujeres que ya cumplieron su planificación familiar, se perciben muy jóvenes y activas, y desean recuperar las líneas del cuerpo que poseían antes de ser madres. La gran demanda y la democratización de la cirugía plástica hicieron que sea accesible a un porcentaje muchísimo mayor de personas.

Cambio de imagen de la mamá
Para dar solución a estas demandas nace el Mommy Makeover, que se podría traducir como un cambio de imagen de la mamá, y en general se compone de tres procedimientos:

Mastopexia o levantamiento mamario: las mamas aumentan de volumen para prepararse para la lactancia, luego de finalizada la misma en algunas personas queda una diferencia entre el continente, que es la piel, y el contenido, que es la glándula y el tejido perimamario. Para solucionar esto existen diferentes estrategias, como son el levantamiento mamario o el levantamiento mamario con aumento de volumen colocando en el mismo acto implantes mamarios.

Lipoescultura: las reservas calóricas necesarias para afrontar la gestación y la lactancia se alojan en depósitos específicos en el abdomen, los flancos, el dorso, y los muslos. A ciertas mujeres les cuesta deshacerse de los mismos luego de finalizada la lactancia y retomar sus actividades normales, y una lipoescultura se deshace de ellos a través de mínimas incisiones de 4 milímetros desde donde se succiona la grasa, armonizando de esa manera el contorno corporal.

Abdominoplastía: el abdomen es una unidad dinámica, compuesta por múltiples estructuras y se encuentra entre el tórax y la pelvis. Sufre una gran transformación a lo largo de los meses en la medida que el tamaño del útero aumenta para dar lugar al bebé que crece. Luego del parto o la cesárea, el útero disminuye su tamaño, y la piel se retrae, pero en algunos casos se supera esa capacidad de retracción y la piel queda flácida y la barriga caída. En otras ocasiones la piel queda bien, sin embargo queda una disfunción residual en los músculos del abdomen, produciendo abombamientos, trastornos gastrointestinales o miccionales. Para estos casos se reserva la abdominoplastía, que tiene como objetivo a través de una incisión transversal baja, retirar el excedente de piel y grasa, y reparar la pared muscular.
El Mommy Makeover produce un alto grado de satisfacción en las pacientes y les devuelve mucho del cuerpo que tenían previo a la maternidad, mejorándolo incluso en algunos casos.

Qué considerar para un Mommy Makeover
Son procedimientos que tienen sus riesgos como cualquier cirugía, sumados a los particulares de cada uno de los tres procedimientos, por ello deben ser tomados con seriedad y el paciente debe estar informado y prestar su consentimiento para poder decidir a conciencia.

Estas Cirugías deben ser realizadas por Especialistas en Cirugía Plástica y Reparadora, preferiblemente certificados y respaldados por su respectiva Sociedad Científica Regional o Nacional (SACPER) y en un quirófano habilitado con todas las medidas de seguridad.

¿Se necesita sí o sí un Mommy Makeover para verse bien? La respuesta es NO.

Pero si luego de un año de terminar la lactancia las mamas y el abdomen causan molestias e incomodidad, este procedimiento bien efectuado, puede ayudar a sentirte más a gusto.

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