Los cinco falsos mitos más extendido en torno al ejercicio físico

NOTICIAS DE INTERÉS Por Sara BLANC
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Si antes aquellos que hablaban de fitness parecían la excepción: personas que sabían mucho del tema y dedicaban gran parte de su jornada al deporte, ahora el entrenamiento se ha democratizado. Cada vez hay más consciencia de la importancia del ejercicio físico para la salud, más ganas de cuidarse y más facilidades para entrenar.

Pero claro, aunque ahora hay mucha más información y ganas de hacer deporte, también se acrecienta la desinformación. Alexander Pérez, CEO fundador de Wonder Medical, explica algunos de los mitos más extendidos, para no caer en ellos y entrenar de la manera más segura y eficiente posible.

En primer lugar comenta que se suele creer que el nivel de agotamiento después del ejercicio físico es indicativo de su eficacia. «Nada más lejos de la realidad», asegura. Tener agujetas el día después no significa que hayamos realizado un esfuerzo correcto. «La filosofía del 'No Pain, No Gain' (sin dolor, no se gana) es la causa de que muchos abandonen las rutinas de ejercicio. Debemos ser conscientes de que nuestro organismo no puede cada día entrenar con la más alta intensidad», explica.

 ¿Sudar adelgaza?
Otra creencia extendida es la de que, cuanto más se sude, más calorías se pierden. Pero la realidad es que sudar no influye en la 'eliminación' de calorías. «Muchas personas aún utilizan fajas o ropa gruesa para ejercitarse sin pensar que estos métodos sólo logran eliminar agua y que el cuerpo puede llegar a deshidratarse. Sudamos cuando nos deshidratamos y por eso no hay que hacer ejercicio con mucha ropa ni tampoco en un ambiente muy caluroso», advierte el profesional.

Asimismo, es común escuchar que, según pasa cierta edad, el ejercicio es menos efectivo. Sin embargo, asegura Alexander Pérez que todos los estudios llevados a cabo demuestran que las actividades deportivas que se realicen de manera regular, sin importar la edad, siempre serán beneficiosas para la salud. Pone como ejemplo las virtudes de las actividades al aire libre para prevenir enfermedades cardiovasculares y reducir los problemas respiratorios. También, comenta que para las personas de la tercera edad, se recomiendan actividades «que desarrollen la resistencia y mejoren la salud del corazón, como caminar, nadar o andar en bicicleta, así como el pilates y el yoga, que además les dará agilidad y flexibilidad».

Otra idea extendida es la de que es más efectivo entrenar en ayunas. Aunque esta puede ser una opción para muchos, no tiene porqué ser sinónimo de más eficaz. «Se ha demostrado que se necesita la presencia de glucosa en el organismo para poder desencadenar la quema de calorías. Si nos quedamos sin glucosa almacenada, el efecto será el contrario y comenzaremos a quemar músculo. Comer un pequeño snack 30-60 minutos antes de entrenar, nos proporciona la energía para entrenar de una manera más cómoda, agradable y eficaz, consumiendo más calorías y obteniendo mejores resultados», asegura el profesional.

Ejercicio aeróbico o de fuerza
Por último, habla sobre la percepción de que lo único que adelgaza es el ejercicio aeróbico, y que hacer fuerza solo sirve para crear músculo. Los profesionales defienden que los ejercicios de alta intensidad con resistencia, como pueden ser las pesas, o los ejercicios isométricos, requieren menos tiempo y suponen un mayor consumo de calorías. «Está claro que un mayor volumen corporal de músculo requerirá un aumento del metabolismo basal, con lo cual consumiremos energía incluso estando en reposo», aclara Alexander Pérez. Aun así, recuerda que ambos tipos de ejercicio cuentan con numerosos beneficios para el control de peso y la salud, y lo ideal es conseguir un correcto equilibrio entre ambos.

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