Qué pasa en el cerebro durante el orgasmo

SEXUALIDAD Por Ivana ALFARO
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Hay actividades que atrapan a las personas de manera general: comer, dormir, la música y el sexo. El acto sexual es la actividad que nos hace más felices, al menos de forma temporal. Si las personas no tuviéramos sexo, estaríamos extintos en este planeta. Su importancia es vital, aunque algunas personas pueden vivir sin él.

Alcanzar el orgasmo es bueno para la salud de hombres y mujeres. Libera la presión del cuerpo y los genitales, es el momento culminante del placer sexual. Durante un orgasmo, ciertas partes del cerebro se activan mientras que otras se desactivan por completo.

En el momento más pronunciado del clímax, se produce contracción de músculos de la región perineal y de otras partes del cuerpo, elevación casi al doble de lo normal de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, contracción secuencial de los órganos del aparato genital y secreción de diversas hormonas como la prolactina y la oxitocina. ¿Pero qué pasa en el cerebro?

El cerebro, el órgano erótico por excelencia
El deseo sexual es esencial para el orgasmo, es neurológico. Cuando se desea a alguien de forma pasional, el cerebro libera dopamina que incrementa el placer. Ya desde el siglo XIX se relacionaron los estados depresivos con una disminución del interés sexual e inclusive con anorgasmia.

Una ventaja comprobada es que el orgasmo reduce el estrés, porque las células nerviosas del hipotálamo liberan oxitocina al flujo sanguíneo, que debilita la respuesta a la ansiedad. Es decir que relaja y da sensación de bienestar.

“Con cada orgasmo que tengamos, vamos a liberar más factor de crecimiento neuronal. Esto nos permite tener mayor atención y mejor memoria”, señala Alicia Saenz Valiente (M.N. 103.155), médica neuróloga y educadora sexual. La experta agrega que una de las últimas sustancias que se liberan en el orgasmo son los endocannabinoides que a su vez, emiten Gaba (ácido gamma-aminobutírico). “Eso nos va a dar una sensación de relax y felicidad que está asociada al placer. Hay más liberación en el hombre que en la mujer, por lo que ellos tienen, después del acto sexual, mucho sueño”, resalta.

Otra diferencia clara entre hombres y mujeres en relación con el orgasmo es la capacidad de ellas de experimentar orgasmos múltiples cuando se mantiene la estimulación genital después del primer orgasmo. Si bien algunos hombres son capaces también de experimentar orgasmos múltiples o secuenciales, esto ocurre con mucha menor frecuencia que en las mujeres.

En el hombre, el orgasmo es un requisito obligado para que se produzca la eyaculación, pero las mujeres no lo necesitan ni para producir cada uno de los 300 óvulos mensuales que liberan durante su vida fértil, ni para tener hijos. En otras palabras, no es preciso experimentar un orgasmo para quedar embarazadas. El orgasmo femenino entonces, es independiente del proceso de reproducción.

“Las zonas cerebrales que se activan cuando las mujeres se excitan por tacto y las que se activan sólo por pensamiento son exactamente las mismas. Y la realidad es que ninguna de estas dos reacciones tiene alguna injerencia en el proceso de ovulación”, concluye la neuróloga.

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