¿Jugo o pieza de fruta? Estos son los diferentes efectos que causan en tu cuerpo

NUTRICIÓN Por Julia VOSCO
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A día de hoy todavía son muchas las personas que tienen la creencia de que las frutas engordan, especialmente si se consumen después de las comidas o a partir de determinadas horas. Sin duda es un error que lleva a muchas personas a disminuir el consumo de fruta o, peor aún, a sustituirlas por otros alimentos que realmente son menos saludables y que ejercen el efecto contrario al que pretendemos (comer más saludablemente).

En favor de la fruta podemos decir que no solo debemos destacar que poseen una gran cantidad de agua, alrededor o más de un 85 % (por eso son bajas en calorías), sino que son ricas en fibra, componente esencial para nuestra salud y nos aportan una gran cantidad de vitaminas y minerales.

 Ahora bien, si hablamos del azúcar que contiene, es cuando nos empezamos a volver locos. La de artículos que habré leído (seguro que tu también) que cuentan que la fruta tiene un alto contenido en azúcares y que por eso debemos reducir su consumo. 

Cierto es que la fruta es un alimento que contiene carbohidratos (azúcares) pero no todos los azúcares de los alimentos son iguales. 

De esta manera debemos diferenciar entre:

Azúcar intrínseco.
Azúcar añadido.
El azúcar intrínseco es aquel que está presente en los alimentos de forma natural. En este caso, el mejor ejemplo estaría en las frutas y verduras. Es un azúcar que está embebido en una matriz de agua y fibra, que hace que el impacto en nuestra salud sea muy diferente al de los azúcares libres.

De esta manera podríamos pensar en la diferencia que hay entre una naranja y un zumo de naranja.

En el zumo de naranja, se elimina una gran parte del contenido en fibra de la naranja, quedando los azúcares libres y produciendo un impacto en la curva de azúcar en sangre mucho más pronunciado y, por tanto peor, para nuestra salud.

Mientras que la pieza de fruta completa, nos va a aportar ese contenido en fibra que hará que la curva de azúcar en sangre sea menos pronunciada y por tanto mejor para nuestra salud.

Dicho esto no significa que el zumo de naranja sea el causante de todos nuestros males. Simplemente debemos conocer que es preferible priorizar el consumo de frutas enteras y consumir los zumos de manera esporádica (nunca sustituyendo a las frutas) y siempre acompañados de una fuente de fibra (que ayudará a modular la respuesta de azúcar en sangre), por ejemplo:

Jugo de frutas con un puñadito de frutos secos.
Jugo de frutas con una tostada de pan integral.
Jugocon otras frutas enteras.
…. las variaciones pueden ser infinitas

Mientras que los azúcares libres  son aquellos que se han adicionado en un producto o alimento durante su preparación, en su consumo o durante el proceso de fabricación.

Aquí podríamos incluir el azúcar que añadimos al café, a una salsa de tomate que preparamos en casa o bien aquellos azúcares que se añaden en la fabricación de un alimento (mejor dicho producto) en la industria.

Este es el tipo de azúcar del que tanto hablamos, el cual la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda no exceder su consumo en un 5% de la energía total que consumimos en un día. Lo que se traduce aproximadamente a unos 25 gramos de azúcar al día como máximo.

Para reducir su consumo es importante saber hacer una buena lectura del etiquetado nutricional, donde en el apartado de ‘Hidratos de carbono’ podremos encontrar un subapartado que nos indicará “de los cuales azúcares”, aquí está parte de la clave y cómo no también en el listado de ingredientes que te recuerdo que está escrito en orden de mayor a menor cantidad.

Los beneficios de la fruta

Así que, no penalicen el consumo de frutas y lo sustituyas por otros alimentos puede que sean menos beneficiosos para la salud, recuerda que la fruta:

Aporta saciedad.
Es baja en calorías y por tanto nos ayuda en proceso de pérdida de peso.
Posee gran cantidad de fibra que previene enfermedades como el cáncer, enfermedad cardiovascular o la diabetes (entre muchas otras).
Mejora la salud intestinal.
Nos hidrata, por su gran cantidad de agua, minerales y azúcares (ya sabes, intrínsecos).
Además contiene sustancias bioactivas (antioxidantes y antiinflamatorias).
Prioriza la fruta y tómala a cualquier hora del día

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