Intoxicación por monóxido de carbono, un problema de todos los inviernos

NOTICIAS DE INTERÉS Por Ivana ALFARO
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Cuando llega el invierno, las bajas temperaturas hacen que las personas utilicen todas las maneras de calefacción posible. Sin embargo, son muy pocos los que revisan periódicamente -con un gasista matriculado y al menos una vez al año- todos los artefactos de la casa para evitar accidentes vinculados al escape de gas.

La intoxicación por monóxido de carbono es más frecuente de lo que se piensa en esta estación del año: al menos unas 200 personas la sufren por año en la Argentina. Con Bienestar habló al respecto con Carlos Damin (M.N. 81870), jefe de Toxicología del Hospital Fernández, miembro del Consejo Consultivo de Salud de TN y autor del libro “Toxicología”.

“Todos los años, con la baja de temperatura, vemos gran cantidad de personas intoxicadas y fallecidas por esta causa, absolutamente prevenible. El motivo principal de las intoxicaciones en la Argentina tiene que ver con los calefones, cocinas y estufas en mal funcionamiento. Muchos están ubicados en lugares no autorizados, como los baños”, reveló.

En ese sentido, el especialista añadió: “Las estufas que no funcionan como deberían también son problemáticas. Muchas personas creen que las de tiro balanceado están bien, pero cuando tienen muchos años se producen orificios que hacen que dejen de funcionar adecuadamente y es ahí donde se producen las intoxicaciones”. Otra causa muy frecuente, indicó, son las cocinas u hornos usados como calefacción: “Es extremadamente peligroso porque no están preparados para esa función. Normalmente, las personas no hacen revisar todos los años la cocina para asegurarse que tiene una buena oxigenación”.

Según Damin, la intoxicación por monóxido de carbono es muy común en todo el mundo. “Sucede en todos los lugares donde hay combustión por calefacción”. Respecto de los síntomas, dijo: “Los más comunes son la cefalea (bien frontal y hacia atrás), acompañada de náuseas y vómitos, mareos, adormecimiento y pérdida de conciencia. La secuencia suele ser muy rápida. Una intoxicación de este tipo, suele dejar secuelas neurológicas: alteraciones motoras como hemiplejia o paraplejia y, a largo plazo, neurocognitivas y alteración de la conciencia, la memoria y problemas psiquiátricos. Algunas son de instalación inmediata tras la intoxicación y otras de aparición más tardía, que tienen que ver con las lesiones del cerebro”.

Por tal motivo, advirtió: “Si uno tiene la sospecha que se está intoxicando con monóxido de carbono, lo primero que debe hacer es abrir todas las ventanas, buscar la causa (que siempre está) y asistir al médico sin excepción, aunque ya se sienta mejor. La intoxicación requiere tratamiento con altas concentraciones de oxígeno (máscara de alto flujo o con reservorio) para evitar las secuelas tardías. Es muy importante que se haga el tratamiento completo con un médico”.

Síntomas y recomendaciones
Damin aclaró que la intoxicación por monóxido de carbono suele confundirse fácilmente con otros trastornos, por ejemplo, el digestivo, porque los primeros síntomas son cefaleas -dolor de cabeza intenso-, mareos, náuseas y vómitos.

“La recomendación principal es la de revisar todos los años los artefactos a gas. En especial, aquellos de tiro balanceado que tienen muchos años. Deben ser vistos por un gasista matriculado para asegurarse que están en normal funcionamiento. Nunca utilizar las cocinas y hornos como métodos de calefacción”, sugirió.

Además, Damín indicó que es sumamente importante tener ventilación en la casa cuando se usa algún tipo de combustión y evitar las calefacciones con artefactos tipo brasero.

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