Cómo saber si sufres burnout o síndrome de estar quemado en el trabajo

NOTICIAS DE INTERÉS Por Ivana ALFARO
cansado-trabajo-kURH--620x349@abc

¿Te gusta ir a trabajar o, en cambio, es todo un suplicio? No hablamos de que la labor que realizas sea más o menos atractiva, sino de si el ambiente que se respira en tu lugar de trabajo te hace sentir bien. De lo contrario, si te encontraras mal y ese malestar te afectara también en tu vida personal muy posiblemente estés siendo víctima del 'burnout'.

Este síndrome, tal como cuenta la psicóloga general Paloma Rey, es una alteración psicológica que se encuentra relacionada con el trabajo y que «puede degenerar en un trastorno debido a los efectos dañinos en la calidad de vida de las personas que lo padecen». Sus características son comunes a las que podemos encontrar en trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, como por ejemplo, la depresión, conductas evitativas, etc.

Para descubrir si realmente se padece este síndrome hay que prestar atención a una serie de síntomas:

1. Agotamiento mental y físico generalizado. Cuenta Paloma Rey que el trabajador presenta una «pérdida de energía en todos los niveles que afectan a su saludo». Entre las señales de agotamiento físico podemos encontrar fatiga crónica, pérdida de apetito o aumento de peso, dolores musculares, problemas gastrointestinales, migrañas e, incluso, desregulación del ciclo menstrual en el caso de las mujeres. «A nivel mental tanto la ansiedad como el estrés son los principales síntomas que dan lugar al desarrollo de este síndrome, pudiendo desencadenar, además, en cuadros depresivos e insomnio», indica la experta.

 2. Despersonalización. La persona que padece este síndrome puede desarrollar cambios en el comportamiento, presentando una actitud de indiferencia y desapego y reduciendo drásticamente su compromiso hacia el trabajo. Esto afecta, a su vez, al trato con sus compañeros de trabajo, ya que el endurecimiento en el trato y la irritabilidad forman parte de su rutina. Además, este cambio puede degenerar en una alteración de sus relaciones con clientes, familiares y amigos.

3. Niveles bajos de productividad y alta desmotivación. «Todo lo anterior deriva en una bajada de la productividad por parte del trabajador y un nivel de desmotivacion lo suficientemente elevado como para generar frustración y evidenciar, así, la ausencia de desarrollo y realización personal en el trabajo», asegura Paloma Rey. Además de presentar frecuentes olvidos, se observa una falta de atención hacia las tareas y una desidia generalizada que dificulta la capacidad de concentración del trabajador.

Para que esto no suceda o deje de suceder, la psicóloga alerta de la importancia de irse encaminando en su prevención: «Se debe dedicar tiempo para enseñar al trabajador técnicas y estrategias que le permitan manejar situaciones de estrés, así como de planificación de buenos hábitos de autocuidado», dice.

«Si protegemos al trabajador con síntomas compatibles con este síndrome podemos evitar la aparición de otros problemas de salud»

Sin embargo, si el síndrome de burnout ya ha hecho su aparición, se recomienda identificar y modificar las condiciones del puesto de trabajo que lo han producido. Comenta Paloma Rey que en aquellos casos en los que la persona esté sometida a una exposición prolongada, «puede ser necesario recurrir al asesoramiento psicológico, reubicación del puesto o, incluso, el acompañamiento en el puesto de trabajo para rectificar los hábitos adquiridos que perjudican la salud tanto física como mental del trabajador».

«Si protegemos al trabajador con síntomas compatibles con este síndrome podemos evitar la aparición de otros problemas de salud de mayor envergadura y recuperar a un trabajador motivado, eficiente y sano, no sólo en su entorno de trabajo sino también en su vida personal», concluye.

Te puede interesar