Qué es la bartolinitis y por qué causa enrojecimiento e hinchazón en la vulva

SALUD Por Carola LEVI
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Las glándulas de Bartolino sirven para humedecer y lubricar la entrada de la vagina durante el coito. Están ubicadas a ambos lados, entre los labios externos y la pared de la vagina. Miden como una lenteja y no son palpables.

Cuando se presenta una infección vaginal persistente, sobre todo relacionada con bacterias como el gonococo o chlamidya trachomatis, hay riesgo de que estas glándulas se obstruyan y ocasionen lo que se conoce como bartolinitis.

La autoexploración frecuente de la zona con ayuda de un espejo es fundamental, aunque no haya molestias, porque al llenarse de líquido puede formarse un quiste que podría afectar de manera silenciosa. Uno de los primeros síntomas es la aparición de un bulto, un nódulo caliente que duele si se lo aprieta.

“Se inflama, duele y, a veces, se puede hacer un absceso, es decir que se infecta. En ocasiones, se soluciona con antibiótico y en otras, hay que hacer una pequeña incisión para que drene”, explica a Con bienestar Alejandra Belardo (M.N. 78.361), ginecóloga y jefa de la sección Endocrinología Ginecológica del Hospital Italiano de Buenos Aires. El contenido de los abscesos debe cultivarse. En raras ocasiones, los quistes son el resultado de una enfermedad de transmisión sexual.

La bartolinitis no es contagiosa y no es una enfermedad grave. No afecta a la salud y en general, de la misma forma que apareció de la nada, se va. Cuando causa molestias, la zona afectada puede tener enrojecimiento e hinchazón y también puede doler con las relaciones sexuales y al caminar. Con menos frecuencia, la inflamación puede ser bilateral, es decir que afecta a los dos labios de la vulva.

“Al estar en una zona sensible, enseguida molesta y se hace como una bola. Suele repetirse y dar cuadros de bartolinitis crónica. En esos casos, hay que abrir la glándula”, detalla la ginecóloga. Por eso, es importante ir a los controles y al presentar el mínimo síntoma de que algo no está bien.

La mayor ocurrencia está entre los 20 y 29 años de edad. Se estima que el dos por ciento de las mujeres presenta algún episodio de quiste o absceso de la glándula de Bartolino durante el transcurso de la vida.

A diferencia de otras enfermedades o infecciones, esta no se puede prevenir con acciones específicas, pero se sugiere tener una higiene correcta en la zona íntima y limpiar adecuadamente la zona a la hora de ir al baño. Es recomendable vestir con ropa cómoda y usar bombachas de algodón. También se sugiere evitar lubricantes con sabores o efectos y elegir aquellos más neutros y orgánicos que sean respetuosos del PH de la zona genital.

“Hay que evitar el uso de protectores diarios y hay que lavarse con jabón neutro, pero no hay nada puntualmente preventivo salvo tener en cuenta los signos de alarma como la detección temprana de la protuberancia”, indica la médica.

En cuanto a su duración, si la inflamación se logra tratar a tiempo y no está demasiado evolucionada, el problema podrá desaparecer en una semana. Sin embargo, si ya se encuentra en fase de absceso vulvar, necesita un drenado y limpieza de la cavidad. En este caso, la cura se alargaría a dos semanas.

   

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