Enfermedad celíaca: causas, consecuencias y formas de tratarla

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Julia VOSCO
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A raíz de la conmemoración a nivel nacional e internacional del día del paciente celíaco, Con Bienestar consultó a Héctor Cutulli (M.N. 76.268), especialista en Nutrición y diabetología, con amplia experiencia a nivel nacional, para conocer las últimas novedades respecto a este trastorno de alimentación.

La enfermedad celíaca afecta a entre el 1 y el 7% de la población global, lo que en la Argentina se traduce en algo más de 400.000 personas. Se la define como una patología multisistémica que afecta la porción entérica (primera parte) del intestino delgado, caracterizada por una reacción inflamatoria de la mucosa intestinal, como consecuencia de una intolerancia de origen inmunológico al gluten existente en alimentos farináceos como la cebada, el centeno, la avena y las variedades de trigo.

Esa intolerancia, de base genética (a nivel de haplotipos HLA: DQ2 y DQ8) y con componente inmunológico, afecta a las personas predispuestas ante la ingesta del gluten existente en los granos de las harinas, siendo más frecuente en mujeres que varones (dos de cada uno), tanto en edad adulta como en la niñez. El diagnóstico de certeza se basa en la biopsia intestinal en individuos con alta titulación de anticuerpos, antitransglutaminasa y antiendomisio.

En quien la padece, la Enfermedad Celíaca (EC) provoca lesiones a nivel del intestino delgado (vellosidades) que, como resultante, generan alteración en la absorción de nutrientes básicos, como vitaminas y minerales, entre otros.

Síntomas de la enfermedad celíaca
El trastorno puede provocar diferentes manifestaciones clínicas:

Inflamación en el abdomen.
Gases.
Diarrea crónica con períodos de estreñimiento.
Náuseas, vómitos y dolor estomacal.
Materia fecal grasosa y muy mal oliente.

Tipos de Enfermedad Celíaca
Según la forma de manifestarse, se pueden distinguir distintas tipologías de este trastorno:

Enfermedad celíaca clásica: Pacientes con predisposición genética, con daño intestinal o atrofia de las vellosidades. Los síntomas presentes varían desde los vómitos a la diarrea, migrañas y gran cansancio.
Enfermedad celíaca pauci o monosintomática: Es una forma de EC atípica que cursa con síntomas intestinales o extradigestivos.
Enfermedad celíaca silente: Es el tipo de celiaquía más complicado de diagnosticar, pues las personas que la padecen no manifiestan (inicialmente) síntomas digestivos, hasta pasado un período de tiempo.
Enfermedad celiaca latente: Los pacientes son asintomáticos, los anticuerpos pueden ser positivos o negativos, la genética es compatible con la celiaquía y la biopsia es normal.
Enfermedad celíaca potencial: Presentan los marcadores serológicos positivos y biopsia intestinal normal. Desarrollan la enfermedad a largo plazo.
Enfermedad celíaca refractaria: Presentan los marcadores serológicos positivos y biopsia intestinal normal, con afección que vuelve o es persistente.

Tratamiento y calidad de vida
El único tratamiento que hay para la celiaquía consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten durante toda la vida, con suplementación de las vitaminas y minerales deficitarios. A fin de garantizar un tratamiento adecuado, existe la Ley N° 27.196, que establece entre otras cosas, la obligatoriedad por parte de las obras sociales y entidades de medicina prepaga de brindar cobertura en el tratamiento de las personas celíacas, incluyendo harinas, premezclas u otros alimentos industrializados certificados como libres de gluten.

La cobertura de estos alimentos se establece según requerimientos nutricionales, y su valor debe ser actualizado periódicamente de acuerdo al índice de precios al consumidor oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Asimismo, la ley obliga a que los alimentos sean etiquetados como sin gluten. Nuestro país cuenta con un listado oficial de productos libres de gluten. El Código Alimentario Argentino permite un máximo 10 mg/Kg, el cual alcanza también al Mercosur.

En la Argentina, todas aquellas personas portadoras de afecciones crónicas que requieran medicamentos, servicios o, como en el caso de la EC, de alimentos especiales, se encuentran con la dificultad de recibir en tiempo y forma, aquello garantizado por ley. Si bien esto es algo que atenta contra la salud del paciente, no olvidemos además, la alteración de la vida de relación del enfermo celíaco.

La dificultad de obtener productos aptos para celíacos, se suma al mayor costo que muchos de ellos presentan en las góndolas, que se muestran escasas, aunque con tendencia a revertirse levemente. Además, restaurantes, rotiserías y despensas, no cuentan (de forma habitual) con alimentos aptos para celíacos, tornando la vida de estos pacientes un poco más difícil de lo deseable, lo que nos lleva a sostener que los celíacos también existen.

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