Del champú sólido a la esponja de luffa: puedes ser sostenible en el baño

NOTICIAS DE INTERÉS Por Julia VOSCO
Evitar los envases y elegir fórmulas sin microplásticos son decisiones clave para evitar residuos innecesarios
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El cuarto de baño es una de las estancias donde más residuos se generan. Desde productos de un solo uno, como discos desmaquillantes, bastoncillos o compresas, a productos con una vida útil un poco más larga, pero muy repletos de plástico, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes, en el baño se concentra la mayor parte de los residuos que generamos a lo largo del día.

Pero, aunque hablamos de un lugar en el que a priori impera el plástico y los elementos desechables, es muy importante saber que cada vez existen más alternativas sostenibles para reducir el plástico de nuestro baño y cuidar el medio ambiente. No solo hablamos de envases y objetos fabricados con plástico, sino que muchos de los productos de belleza e higiene que se utilizan contienen microplásticos muy difíciles de reciclar. «Hay productos como geles exfoliantes, pastas de dientes o cremas solares a los que se les añaden micropartículas de plástico y que están diseñados para que se vayan por el desagüe. De ahí, por su tamaño, es imposible evitar que lleguen a ríos y mares donde se convierten en alimento de muchas especies, entrando en la cadena trófica», explican desde ' Vivir sin plástico'. Por ello, recomiendan que, al comprar cualquier cosmético, se debe evitar estos ingredientes en su composición: polietileno (polyethylene), polipropileno (polypropylene), tereftalato de polietileno (polyethylene terephthalate) y polimetacrilato de metilo (polymethyl methacrylate).

El resto de productos formulados con plástico muchas veces son contaminantes, pero al no desecharlos bien se hace que tengan incluso un impacto mayor en el planeta. «Las toallitas, por ejemplo, si las tiramos por el váter son muy contaminantes; ocurre con bastoncillos, tampones o compresas, porque estos productos están fabricados principalmente de plástico. Al no desechar estos productos por el inodoro se reduce mucho su impacto, aunque la producción sigue ahí», indican desde 'Vivir sin plástico'.

 Cintia Guich, de 'Cero Residuo', comenta que hoy en día hay alternativas a todos los productos convencionales de baño, no solo para sustituir envases de plástico, sino también productos cosméticos sin microplásticos.

Alternativas al champú y gel
«Los champús y los geles envasados en plástico y hechos con ingredientes sintéticos son fácilmente reemplazables por champús y jabones sólidos, sin envases ni plástico innecesario», afirma Cintia Guich. Desde 'Vivir sin Plástico' comentan que, al mirar la etiqueta de cualquier champú, el primer ingrediente que llevará es agua. «El agua ya la tenemos al abrir el grifo de la ducha por lo que no tiene sentido gastar un envase de plástico para transportar algo que no nos hace falta», añaden.

Alternativas al cepillo y pasta de dientes
Por otro lado, en el higiene bucal también se encuentran opciones para sustituir los plásticos por elementos menos contaminantes. Lo que más se ha impuesto, y cada vez es más común, es elegir un cepillo de dientes de bambú. «Las cerdas son de nailon, pero es un mal menor en comparación con la cantidad de plástico que lleva el mango», dicen en 'Vivir sin Plástico'. Además, comenta Cintia Guich que podemos encontrar tanto pastas de dientes en formatos sólidos (tabletas) como en botes de cristal, así como hilo de dientes de seda y bambú, eliminando el uso de nylon. «Están envasados en un frasco que es reutilizable, por lo que se puede rellenar infinidad de veces, ahorrando miles de residuos al planeta», indica Cintia Guich.

No hay opción perfecta, pero sí hay una opción mejor
Por lo general, comentan desde 'Vivir sin plástico' que no hay nada   100% sostenible, sino que simplemente hay cosas más contaminantes que otras. «Por ejemplo, si no podemos comprar cremas en formato sólido, dentro de las envasadas en plástico, podemos elegir las que sean más respetuosas con el medio ambiente, tengan envases más reciclables o sean de empresas responsables y locales», afirman.

Hay productos más complicados que otros como el papel higiénico. Recomiendan desde la plataforma usar papel higiénico reciclado o alguno que venga en envase de papel, «que esté fabricado con papel proveniente de bosques gestionados de forma responsable». «Es decir, hay muchos factores que entran en juego en que un producto sea más sostenible que otro y, dependiendo de las circunstancias de cada persona, tenemos que hacer un balance general de lo menos malo en nuestra circunstancia», resumen.
 

Alternativas para maquillarse (y desmaquillarse)
Actualmente cada vez hay más opciones para cuidarnos la piel en formato sólido. Enumeran en 'Vivir sin plástico' que ya existen cremas hidratantes, exfoliantes, mascarillas, e incluso cremas solares sin microplásticos. Además, hay muchas marcas que están pasándose a envases más fáciles de reciclar como tarros de vidrio o envases de cartón.

Para desmaquillarse, hay incluso productos desmaquillantes sólidos. Asimismo, hay discos desmaquillantes de algodón, que se pueden lavar y reutilizar sin problemas.

Alternativas para depilarse
Desde ambas plataformas recomiendan sustituir las maquinillas desechables de plástico por una metálica con cuchillas intercambiables. No solo afirman que «funcionan mejor», sino que suponen un gran ahorro de dinero, pues una cuchilla metálica puede durar prácticamente toda la vida.

Alternativas para esponjas y toallas
«Las esponjas convencionales están hechas de materiales sintéticos y difícilmente son reciclables», explica Cintia Guich. Por ello, recomienda como alternativa las esponjas de luffa, hechas a partir de las fibras del fruto de la luffa, muy parecido a los calabacines. «De esta forma utilizamos una esponja natural, 100% biodegradable que además nos exfolía de forma eficaz y nos hidrata de forma natural», añade. Respecto a las toallas, la recomendación es ventilarlas tras su uso, para así evitar malos olores y poder alargar el tiempo sin lavarlas, para ahorrar agua.

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