Cuándo tomar batidos de proteínas y por qué

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Carola LEVI
Aclaramos algunas dudas y miedos en torno a los famosos batidos de proteínas.
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Podemos resumir el tema de los batidos de proteínas de manera muy simple: si te tomas uno, no te pasará nada, absolutamente nada. ¿Significa eso que no funcionan? ¿Hay tantas personas autosugestionadas en el mundo? Si es así, ¿por qué lo toman algunos atletas de élite? ¿Hay una conspiración? Aunque sea quitarle un poco de misterio, un batido de proteínas no es más que un suplemento que puede ser de utilidad cumpliendo algunas normas como, por ejemplo, saber por qué lo tomas y qué cantidad es la que necesitas,  para lo cual siempre te recomiendo la supervisión de un nutricionista. Más allá de cada caso particular, vamos a exponer algunos de los mitos y realidades de los batidos de proteínas:

No hacen magia. Recuerda, todo aquello cuyos efectos están fuera de cualquier rango normal y son casi inmediatos, será ilegal o muy perjudicial para tu salud. No esperes un ningún resultado espectacular.
No son drogas. Hay personas que por desconocimiento creen que un bote de proteínas es un tratamiento de esteroides. En absoluto es así, esas sustancias no se pueden adquirir sin receta médica o sin acudir al “mercado negro”.
Acaban con tu hígado deshecho. Es verdad que una dieta con unos niveles de proteína desmesurados puede llevarte a problemas hepáticos, pero eso no lo ocasiona el batido, sino la dosis. Es decir, el problema no está en la fuente sino en la cantidad.
Consumirlos es tirar el dinero. Hay que decir sin lugar a dudas que su aporte nutricional se puede encontrar en la comida real, siendo esta opción mucho mejor por la cantidad de micronutrientes que aporta y que no están en el batido. De la misma manera, puede ser una opción cómoda para muchas personas que comen de manera muy saludable y, por su agenda o por el motivo que sea, tienen difícil encajar una comida o quieren tenerlo a mano por si el día se complica.

Al margen de estas apreciaciones, como en todo, los hay mejores y peores. He aquí algunos puntos a valorar para que puedas elegir dentro de las opciones que hay en el mercado:

 Procedencia de la proteína. Normalmente asociamos proteína con carne, pescado o leche pero hay proteínas de soja, de guisantes, de arroz… En cuanto a asimilación, la proteína de suero de leche y huevo (conocidas como whey) es la mejor, además de que a nivel de textura y sabores suelen estar más conseguidas.
 
Qué cantidad compro. El etiquetado de los botes de proteínas suele indicar el número de dosis que contiene dicho envase en función a una cantidad diaria. Dicha cantidad es un estándar pero puede no ajustarse a la cantidad que tú necesitas. No dejes que sea el fabricante el que marque tu toma diaria.
Qué grado de pureza compro. En general encontrarás tres tipos de proteínas la concentrada, la aislada y la hidrolizada. Cada una es más pura y más cara siguiendo ese orden. Si bien podríamos decir que la hidrolizada es la mejor, puede que no se justifique la diferencia que vas a pagar en el precio. Las proteínas más puras son las más utilizadas por personas que cuidan con especial atención la cantidad de hidratos que toman en su dieta, entre otras muchas cosas. Pagar por la proteína más pura y luego ponernos morados en la cafetería, no tiene mucho sentido.

Fíjate en su aminograma e información nutricional. El etiquetado básico de los batidos de proteínas indica los gramos de proteínas, de hidratos y la grasa contenidos en cada dosis del producto. También puede incluir información de las vitaminas o minerales que aporta. A esta información se le suele añadir un aminograma que no es otra cosa que un desglose de los aminoácidos de la proteína. Dentro de ellos debes prestar especial atención a la leucina, isoleucina y vanila ¿Por qué? Éstos son los famosos BCAA´s o aminoácidos de cadena ramificada (Branched Chained Amino Acids). La combinación de ellos compone casi la tercera parte de los músculos esqueléticos del cuerpo humano y desempeñan un papel muy importante en la síntesis de proteínas. No tendrás que buscar mucho, porque las marcas destacan el contenido de BCAA´s que tiene su producto. Entre uno u otro de mismas características el que tenga más BCAA´s será una mejor opción.

Confía en marcas de prestigio. Existen test de calidad de las proteínas como el que puede haber con cualquier otro producto comercial. Cuando se elaboran estos rankings hay un conjunto de marcas que siempre son las que suelen tener muy buenas valoraciones y su producto es de confianza. Siempre tendrás la opción de ir directamente a una de ellas y dejarte de líos, pero ten en cuenta que las mejores marcas tienen una gama enorme de productos. Necesitas saber qué buscas para elegir bien.

Resumiendo

Ponte siempre en manos de un buen nutricionista, busca marcas de calidad contrastada, no pagues más por purezas o añadidos que no necesitas. No esperes milagros, la proteína es eso, nada más. Vas a necesitar tiempo y esfuerzo para notar resultados. En este sentido huye de cualquier suplemento que te recomienden por ahí y que tenga unos resultados espectaculares. A partir de ahí, no hay secretos, constancia y entrenamiento. Así de simple. Que la fuerza te acompañe.

Fuente: abc.es

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