El ayuno intermitente no es para todo el mundo

DIETAS Por Carola LEVI
En los últimos años, el ayuno intermitente se ha puesto de moda en nuestro entorno, especialmente entre aquellas personas que quieren perder peso rápidamente
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En rasgos generales, es interesante tener en cuenta que el ayuno intermitente aporta más beneficios a parte de la pérdida de masa grasa, como son la prevención de enfermedades cardiovasculares y la mejora del sistema inmunitario, pero… ¿Está indicado para todos?

Aunque seguramente te suena el término de ayuno intermitente, nunca viene mal refrescar la mente y conocer un poco más sobre el tema. El ayuno intermitente o intermittent fasting se caracteriza por realizar periodos de ayuno, es decir, periodos en los cuales nos abstenemos de forma completa o parcial de ingerir bebidas (con azúcares) o comidas, alternados con períodos durante los cuales ingerimos alimentos. Según la duración del ayuno, tenemos distintos tipos de ayuno intermitente, entre ellos el 12:12, 14:10, 16:8…

Pero esta estrategia nutricional puede no ser recomendable para todo el mundo, ya que hay algunas situaciones en las que el ayuno intermitente nos puede producir más perjuicios que beneficios. Algunos ejemplos en los que el ayuno no es recomendable son: 

Mujeres en períodos de embarazo y/o lactancia. En este período es fundamental cubrir todos nuestros requerimientos nutricionales. Esto es muy importante, ya que a parte de nutrirnos a nosotros mismos, tenemos que alimentar a nuestro bebe y tenemos que asegurarnos de completar sus necesidades para un crecimiento y desarrollo correcto.

Personas con estrés o ansiedad. El ayuno intermitente puede empeorar la situación, provocando una mayor ansiedad y obsesión por los alimentos. Todo esto podría resultar en atracones tras los períodos de ayuno, pudiendo facilitar así el desarrollo de algún trastorno alimenticio.

Personas con insomnio. En algunas ocasiones, si decidimos realizar un ayuno intermitente, algunos de nuestros hábitos pueden verse afectados. Dentro de estos hábitos se incluye nuestro ritmo de sueño. En caso de insomnio o problemas de conciliación del sueño, no es aconsejable hacer un ayuno intermitente, ya que nos puede provocar perjuicios por el hecho de dormir peor que acaban superando los posibles beneficios.

Personas con trastornos alimenticios. Al igual que en el caso de personas con ansiedad o estrés, si realizamos un ayuno intermitente teniendo un trastorno alimenticio, puede empeorar la situación. Así, puede aumentar la pérdida del apetito o periodos de atracones en los que comemos mucha comida, normalmente de tipo no saludable, en poco tiempo. 

Personas con problemas metabólicos. Siempre deben realizar el ayuno intermitente de la mano de un dietista-nutricionista, puesto que mal planteado puede empeorar la situación. Cierto es que casos como la resistencia a la insulina puede ser beneficioso, pero mal hecho puede llegar a empeorar la situación.

Niños, adolescentes y ancianos. Durante estas etapas de nuestra vida, nuestros requerimientos nutricionales se encuentran aumentados, ya sea por un mayor crecimiento o para prevenir enfermedades o complicaciones. Por lo tanto, no es lo más recomendable hacer un ayuno intermitente por la posible deficiencia de nutrientes.

Personas con bajo peso. Como os he comentado antes, el ayuno intermitente podría ser una opción para ayudar con la pérdida de peso, por lo que, si ya tenemos un peso corporal más bajo, no es recomendable hacer un ayuno intermitente.

Recordarte también que el ayuno intermitente no es un estilo de vida, es más bien una estrategia nutricional que debe estar pautada por un dietista-nutricionista que te ayude a establecer la pauta de ingestas, así como la densidad calórica de las mismas, para que no exista un exceso ni un defecto que pueda llevar a coger peso o sufrir carencias nutricionales.

La pérdida de peso puede parecer el campo más trivial de la nutrición, pero si es tu propósito, no lo hagas por tu cuenta, la salud es lo más importante.

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