Caída del pelo: ¿cuándo hay que preocuparse?

SALUD Por Julia VOSCO
La pérdida diaria de cabello es una inquietud muy frecuente. Cuáles son los parámetros considerados “normales”.
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Aunque cueste creer, en un día podemos llegar a perder hasta el 10% de nuestro pelo. Existe el mito de que si caen entre 100 y 150 cabellos es preocupante, pero ¿es ese número un parámetro adecuado de medición? La respuesta es no, solo se trata de un mito.

Cada pelo tiene una etapa de reposo, de caída y de crecimiento. La mayor cantidad del cabello de una persona la encontramos en la última fase. “Normalmente, el número que se pierde se repone en la misma cantidad, eso debe ocurrir si todo está bien”, indica el dermatólogo Eduardo De Carli (M.N. 58.176) en diálogo con Con Bienestar.

Es cierto que en algunas épocas del año, hay gente que pierde más cantidad de pelo que en otras, pero no se debe a la estación en particular (se cree que se cae más en otoño y en primavera), sino a la persona. Ahora bien, más allá del calendario, hay factores externos que sí pueden impulsar una mayor caída del cabello.

El estrés, ciertas infecciones o procesos inflamatorios (eczemas, psoriasis o liquen), las intoxicaciones con medicamentos o venenos, la anemia, los problemas endócrinos provocados por la tiroides o los cambios en los niveles hormonales que suceden tras dar a luz pueden incrementar la caída del pelo.

La causa menos conocida de la pérdida de cabello es la maternidad. “La alopecia post parto es bastante frecuente. A veces, la caída de pelo es abundante. Pero, por lo general, se revierte sola. Aparece entre el tercero y el sexto mes posteriores a dar a luz debido al cambio hormonal que ocurre después del parto. Aún así, una mujer puede tener este síntoma con uno de sus hijos y no con el resto”, señala De Carli.

La alimentación es otro factor decisivo. El pelo y las uñas se forman por la keratina, y para contar con niveles adecuados hay que obtener una cierta cantidad de aminoácidos o proteínas que se encuentran en la comida.

“Si no se está bien alimentado por carencia de aminoácidos y proteínas, el proceso normal de crecimiento del pelo no va a ocurrir. Por eso, en muchos casos los tratamientos para prevenir la caída del cabello consisten en tomar aminoácidos. Teniendo una dieta variada y completa en las que se incluyan carnes rojas y blancas, frutas y verduras, el desarrollo de la melena se da normalmente”, explica el especialista.

¿Cuándo hay que consultar con un dermatólogo?
Uno se conoce y se da cuenta cuándo se le cae más pelo de lo habitual. Todos los días al peinarnos es normal que queden algunos cabellos en el cepillo o en las manos al ducharnos. Pero cuando advertimos que nos queda de forma constante en la ropa, en la comida o en la pileta del baño es motivo para consultar.

“Lo ideal es que la persona haga la consulta porque es muy sencilla la exploración. Solemos tomar de distintos sectores mechones de pelo y tirar para analizar lo que sucede. A partir de lo que el profesional vea, va a determinar si se trata de una alopecia patológica y habrá que estudiarla para determinar la causa”, explica el dermatólogo.

Otros motivos de alarma son:

Picor en la zona en la que hay menor densidad de pelo.
Enrojecimiento o inflamación alrededor de los folículos.
La caída del pelo no es uniforme y hay zonas con mucha menos densidad que otras.
Caída de pelo en otras partes del cuerpo como en la barba, las cejas o las pestañas.
Para diagramar los próximos pasos a seguir, se realiza un análisis de sangre y un perfil hormonal para ver cómo están los niveles de glóbulos rojos, el hierro, la hemoglobina y establecer si hay factores que puedan intervenir en esa caída de pelo.

“En general, toda caída del pelo es tratable siempre y cuando se conozca la causa. Hay terapias muy eficaces. La única excepción es la alopecia areata universal, que es complicadísima de manejar. Una vez que apareció, es muy difícil recuperar el cabello que ya se perdió”, afirma De Carli.

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