El falso mito del agua con limon

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Julia VOSCO
Este mito nutricional, aún muy extendido, debería ser derribado de una vez por todas.
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Ya hemos hablado en más de una ocasión de lo complicado que resulta derribar un mito falso, por muy falso que éste sea, cuando está instalado de forma extendida en el imaginario colectivo desde hace mucho tiempo. La nutrición no escapa, por supuesto, a este fenómeno: no son pocas las personas que aún creen que ‘una copita de vino al día es cardiosaludable’; que el jamón york o el pavo son recomendables en una dieta enfocada a adelgazar; que el zumo de naranja, si es natural, es perfectamente saludable; o que los frutos secos, ni tocarlos si quieres perder peso porque tienen muchas calorías…

El mito en el que nos centramos hoy bien podría pertenecer también a este listado. Y es que, a pesar de que la ciencia no ha aportado ni una sola prueba o estudio sólido al respecto, aún persiste la creencia de que tomar limón en ayunas es beneficioso para la salud. Como si un poco de agua con unas gotas de limón a primera hora del día se convirtiera en una suerte de ‘pócima mágica’ que prácticamente todo lo cura. He aquí algunas de sus supuestas bondades:

Depura y detoxifica. ¿Cuántas veces lo has escuchado? Pues no; tal y como los nutricionistas (serios) no se cansan de repetir, no hay ningún alimento que tenga esa capacidad. Son nuestros riñones y nuestro hígado los que, en caso de necesidad, eliminan del organismo las posibles toxinas o sustancias nocivas. Por cierto, que también es el organismo el que se encarga de regular nuestros niveles de Ph en sangre (otra de los beneficios atribuidos al limón).

Adelgaza. Tampoco esto es cierto. Tal y como asegura el conocido dietista-nutricionista Aitor Sánchez: “Si ahora rompes tu ayuno con agua con limón y antes lo hacías con donuts y galletas, esto contribuirá lógicamente a que pierdas peso, pero es el hecho de dejar de tomar un desayuno poco saludable lo que te puede ayudar a adelgazar, y no el hecho de tomar agua con el limón”.

Ayuda a fortalecer el sistema inmune. Esto está relacionado con la vitamina C presente en los cítricos. Un nutriente que, efectivamente es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, no hay evidencias robustas que confirmen que la vitamina C pueda prevenir enfermedades como catarros, resfriados y, mucho menos (y esto también se ha llegado a publicar) el cáncer.

Aporta belleza y salud a la piel. Esto tiene que ver con el poder de hidratación del agua, y, de nuevo, con la vitamina C presente en el limón. Pero, ¿qué más da a qué hora del día tomemos ese vaso de agua? Y si fuera por el contenido en vitamina C, ¿no sería mejor, por ejemplo, tomar agua con pimiento rojo, mucho más rico en esta vitamina que el limón?...

Aporta fibra. Más falso todavía. ¿Cómo unas gotas de limón disueltas en agua van a hacerlo? Cuando exprimimos una fruta, la fibra se queda en la fruta y no en su zumo.

UN MITO INOFENSIVO, CON ALGUNA EXCEPCIÓN
Es cierto que, a pesar de que todos esos supuestos beneficios casi milagrosos asignados al agua con limón en ayunas no son reales, tomarlo no entraña peligros para la salud (física, o de tu bolsillo, al contrario, por ejemplo, de los carísimos zumos ‘detox’). Julio Basulto, también dietista-nutricionista de prestigio y gran divulgador lo explica así: “No es un mito peligroso, qué más da tomar o no el agua con limón en ayunas. El verdadero problema es que lo tomes pensado que va a tener efectos curativos, o que lo tomes en sustitución de la fruta. Además, sí que puede tener cierto efecto negativo sobre el esmalte y la dentina, de modo que si se abusa del zumo de limón puede terminar desgastando o dañando los dientes”.

Otra gran profesional del mundo de la nutrición, Lucía Martínez hace referencia tamibén a este asunto en su blog Dime qué comes: "Da igual si nos bebemos un vaso de zumo de limón en ayunas, si echamos jengibre a nuestro batido, o si tomamos un ajo crudo cada mañana… Ninguno de estos rituales va a protegernos si nuestra dieta es desequilibrada y poco saludable. Así que, si te gusta su sabor, tómalo tranquilamente. Pero sin esperar en ningún caso efectos ‘milagrosos’, ni mucho menos que estos rituales compensen una mala dieta".

Y es que ahí está la clave para, realmente, obtener beneficios a través de los alimentos: basar nuestra alimentación en una dieta saludable, con gran presencia de frutas y verduras frescas (mejor enteras y sin importar la hora del día) y no centrarnos en tal o cual alimento o forma de tomarlo, asignándole propiedades prodigiosas. Por supuesto que el limón es un alimento perfectamente saludable, capaz de aportar al organismo vitamina C, antioxidantes, etc. Pero de igual manera que otras frutas y verduras lo hacen (recién levantados, a mediodía o antes de acostarnos…).


 

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