Casi 50.000 personas podrían tener cáncer y no saberlo por culpa de la pandemia

La primera ola de la pandemia ha supuesto un descenso tanto en el número de nuevos diagnósticos como en el inicio de nuevos tratamientos debido al ‘muro’ en el acceso a la actividad asistencial y también al miedo de los pacientes
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Una de cada 5 personas con cáncer podría no haber sido diagnosticado a causa de la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, lo que supondría entre 40.000 y 50.000 personas. Lo estima un estudio que ha analizado el impacto del coronavirus en la atención hospitalaria en los meses de marzo a junio del 2020 realizado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP), la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).

El documento, elaborado a partir de un cuestionario respondido por 34 hospitales de 15 de las 17 comunidades autónomas y que ha analizado los meses de confinamiento de marzo a junio, comparando los resultados con el mismo período del año 2019, constata el impacto de la pandemia de covid-19 en la atención hospitalaria a los pacientes con cáncer, y encuentra el mayor problema en el diagnóstico tardío o inexistente. «El problema ha sido el diagnóstico de estas personas», subrayó el Presidente de la AECC, Ramón Reyes. “«La atención primaria ha estado, y sigue, bloqueada y así los pacientes no acceden al sistema de salud”. Las consecuencias a corto, medio y largo plazo son inevitables.

«Es un drama», reconoció el presidente de SEOM, Álvaro Rodríguez-Lescure. «No estar diagnosticado, o haberlo sido tardíamente, supone no acceder a las mismas posibilidades de curación o de tratamiento». Y, añadió, la situación en 2021, «que no supondría un punto y aparte en la pandemia», no parece que vaya a mejorar y se va a ir acumulando este retraso diagnóstico.

«Incluso habrá pacientes que ya han fallecido por esta situación», denunció Ramón García Saz, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia. Las cifras de mortalidad en 2020 reflejan un exceso de fallecimientos, algunos no directamente relacionados con la covid-19, señaló García Sanz, y algunos estarán lo estarán con el cáncer.

«Los hematólogos españoles contamos con, al menos, siete estudios que detallan los efectos de la pandemia en nuestros pacientes, y tres de ellos ya han sido publicados en revistas internacionales y muestran cómo el paciente con cáncer de la sangre es de los más vulnerables frente a la covid-19. La mortalidad global en estos pacientes se ha situado en torno al 30%», afirmó el presidente de la SEHH.

En el retraso del diagnóstico no solo ha intervenido lo que Rodríguez Lescure llamó el ‘muro’ que ha supuesto el acceso a los servicios de salud, desde primaria hasta especializada, sino también el ‘miedo’ que ha habido a la hora de acudir al profesional sanitario. «Es hora de perder el miedo», señaló García Sanz.

El informe, que presentó Mariluz Amador, directora médica de la AECC y coordinadora del estudio, muestra que durante los meses de confinamiento hubo menos actividad diagnóstica, menos pacientes nuevos, pero más atención telefónica. En este sentido, indicó Amador, «se multiplican casi por 3 las consultas de seguimiento hechas telefónicamente y se produce un descenso de alrededor de un tercio en las consultas presenciales respecto a 2019, aunque durante el mes de junio las consultas presenciales vuelven a los números de 2019».

En cuanto a las nuevas consultas, se observó que el número de pacientes nuevos decreció un 21% con relación al mismo período del año anterior, siendo la mayor caída los meses de abril y mayo con un 32% menos que en 2019. El número de pacientes atendidos en hospitales de día desciende una media del 14%, mientras que el número de pacientes que reciben tratamiento con quimioterapia desciende una media de un 9,5%.

También disminuyó el número de pacientes atendidos en los servicios de radioterapia (9%), el de pacientes tratados con radioterapia (5%), el de pacientes atendidos en los hospitales de día (14%), o el de citologías (30%) o biopsias (23%) para detectar el cáncer.

Y, aunque no está recogido en este documento, Reyes advirtió también del efecto de la pandemia de covid-19 sobre los programas de cribado para la detección precoz del cáncer, como el de colon o mama. «Tenemos información que dice que muchas comunidades autónomas no han reiniciado los programas de detección de cáncer de colon a través del test de sangre en heces», denunció.

Tenemos información que dice que muchas comunidades autónomas no han reiniciado los programas de detección de cáncer de colon a través del test de sangre en heces
Otro dato significativo es que también ha habido una reducción de un 30% en el acceso de estos pacientes a los ensayos clínicos. Es decir, apuntó Amador, «no se ha podido acceder a terapias o técnicas innovadoras».

El informe, que ya ha sido trasladado a la Ministerio de Sanidad, solicita a las autoridades que pongan en marcha medidas que eviten la suspensión de la actividad diagnóstica, terapéutica y asistencial en general en las siguientes olas de la pandemia, para lo que se ponen a su disposición con el fin de ver posibles soluciones a esta situación.

El cáncer tiene un coste económico anual en España de 19.300 millones de euros, recordó el presidente de la AECC, por lo que es imprescindible la colaboración entre todos.

Fuente: abc.es

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