Cáncer de próstata: se diagnostica más de un caso por hora en la Argentina

SALUD Por Julia VOSCO
En sus estadios iniciales, la enfermedad no suele dar síntomas. La recomendación es anticiparse y realizar controles en forma preventiva.

Con alrededor de 11.600 nuevos casos por año, lo que representa más de un diagnóstico cada hora, el cáncer de próstata es el más frecuente en varones en la Argentina y el tercero en mortalidad, luego del cáncer de pulmón y el colorrectal, según las últimas estimaciones realizadas por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC).

A pesar de ser tan frecuente en nuestra población, aún queda mucho camino por recorrer para lograr que se llegue al diagnóstico tempranamente, cuando la enfermedad se asocia con un mejor pronóstico.

“El mensaje es claro: así como a las mujeres a partir de los 50 años se les recomienda realizar mamografías anuales, los varones deben visitar al urólogo a partir de los 50, a los 45 si tiene antecedentes familiares de cáncer de próstata y a partir de los 40 en hombres con mutaciones BCRA. En la consulta, médico y paciente determinarán qué exámenes son los más pertinentes para conocer el estado de la próstata. Así, ante la presencia de enfermedad, se la puede detectar a tiempo y comenzar tempranamente con el tratamiento con fines curativos en caso de ser necesario”, explicó Diego Barreiro (M.N. 95.952), Jefe del Servicio de Urología del Instituto de Investigaciones Médicas ‘Alfredo Lanari’.

El agrandamiento de la próstata, conocido como hiperplasia prostática benigna, puede producir cambios en la contracción de la vejiga para orinar, lo que se conoce como micción: incremento en la frecuencia de las micciones (incluso por la noche), flujo débil e interrumpido, dificultad para orinar y limitaciones para vaciar la vejiga por completo. Estos síntomas se superponen con los del cáncer de próstata localmente avanzado.

Con frecuencia, los hombres se acostumbran a vivir con estas manifestaciones, atribuyéndolas indefectiblemente al paso del tiempo. Realizar chequeos periódicos con el urólogo permite tratar estos síntomas y diferenciar si son producidos por hiperplasia prostática o por cáncer de próstata.

Sin embargo, “en sus estadios iniciales, el cáncer de próstata no suele dar síntomas, por lo que la recomendación es anticiparse, consultar y realizarse controles en forma preventiva, para no esperar a que la enfermedad se encuentre en estadios más avanzados a la hora de sospecharla”, explicó Juan Pablo Sade (M.N. 105.141), médico especialista en Uro-Oncología del Instituto ‘Alexander Fleming’ y del Hospital Universitario Austral.

Entre los exámenes para diagnosticar enfermedades de la próstata, se destacan el examen digital de recto (tacto rectal) y el denominado “PSA”, un análisis de sangre que mide el antígeno prostático específico. Según los resultados de ambos test, si el especialista lo considera necesario, puede solicitar una resonancia magnética de la próstata y una eventual biopsia de la próstata para determinar con precisión la existencia de un cáncer.

 “Ya hay varios estudios internacionales que pronostican un incremento de la mortalidad por cáncer, atribuible a la demora diagnóstica ocasionada por la pandemia de COVID-19. En este contexto, todos los controles anuales cobran más relevancia que nunca, así como el diálogo médico-paciente para explorar la realización de estudios y, ante la enfermedad instalada, consensuar una adecuada adherencia al tratamiento y el monitoreo de la evolución de la enfermedad”, destacó Sade.

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