Día del Médico: por qué se celebra hoy en Argentina

NOTICIAS DE INTERÉS Por Carola LEVI
La celebración también es en todo Latinoamérica. Se conmemora a un médico caribeño.

Cada 3 de diciembre se celebra en Latinoamérica el Día del Médico en homenaje a Carlos Juan Finaly Barrés, un médico nacido esta fecha, pero de 1833, que hizo un gran aporte contra la fiebre amarilla.

Su gusto por la medicina lo heredó de su padre, también médico que había nacido en Reino Unido. En su informe sobre la enfermedad planteó, en un principio, que la enfermedad se transmitía por la picadura del mosquito, pero esto no fue aceptado ya que en esos años se consideraba que el contagio se concretaba por objetos o ropa que estuvieron en contacto con enfermos.

Pasaron dos décadas sin avances sobre la fiebre amarilla hasta que en 1901 se creó en Estados Unidos una comisión de expertos y fueron los médicos que integraban ese grupo los que validaron la teoría que veinte años atrás había propuesto Finaly Barrés.

Argentina es uno de los países con mayor cantidad de médicos por habitante, esto surge del último estudio de demografía médica del Ministerio de Salud de la Nación (diciembre de 2015), con más de 216 000 médicos matriculados.

Hasta hace poco tiempo, las especialidades con más médicos eran clínica médica, cirugía general, pediatría, obstetricia, ginecología y neonatología. Según el Análisis de la distribución geográfica de médicos especialistas en la República Argentina, realizado por la Escuela Andaluza de Salud Pública, financiado por el Ministerio de Salud de la Nación, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), hoy en día, hay más especialistas en anestesia, oftalmología y dermatología que en otras disciplinas, mientras de epidemiología, genética médica, terapistas y toxicología son las áreas con menor cantidad de médicos.

El estudio refleja también el proceso de feminización de la profesión, pues el 74 % de los residentes nacionales son mujeres.

Este año es especial para todos los profesionales de la salud. La lucha contra el coronavirus y la llegada sorpresiva de una pandemia los puso en la primera línea de batalla con un costo físico y emocional inmenso.

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