¿Por qué a veces tenemos la lengua blanca?

NOTICIAS DE INTERÉS Por Julia VOSCO
Los malos hábitos de alimentación pueden terminar por desarrollar infecciones y enfermedades en la lengua

Mantener nuestra salud bucal y dental va más allá de lavarnos los dientes tres veces al día. Influyen las visitas al dentista, qué más hacemos para limpiar nuestros dientes, la incidencia de los hábitos poco saludable, y también la alimentación.

La nutrición juega un papel esencial en la salud de nuestra boca, y más específicamente de nuestra lengua. El doctor Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, que es esencial tomar alimentos ricos en hierro y ácido fólico, pues su falta puede producir alteraciones en la lengua. También puede tener un efecto determinados déficits de vitaminas, así como las vitaminas del grupo B (sobre todo B2 y B12) pueden provocar inflamación de la lengua (glositis).

Por lo general, si hablamos de qué alimentos debemos evitar para cuidar nuestra salud bucal, comenta el doctor que es conocido que debe evitarse el consumo de azúcares, limitándolo a situaciones esporádicas. «Del mismo modo, deben evitarse aquellos alimentos excesivamente ácidos porque dañan al esmalte», asegura y advierte de la importancia no solo de lo que comemos, sino de lo que bebemos. «El uso no moderado y prudente de bebidas azucaradas y carbonatadas constituye un riesgo elevado desde el punto de vista de la salud oral», afima.

Hábitos saludables para nuestra lengua
«En términos generales, para proteger a nuestra lengua, al igual que el resto de las mucosas de nuestra cavidad bucal, debemos extremar la higiene y evitar llevarnos las manos a la boca sin lavárnoslas previamente. También, el hábito de la onicofagia ( comerse las uñas) es, por el mismo motivo, un hábito a desterrar», explica el doctor. Apunta por otra parte que mantener la lengua limpia debe ser un objetivo. «Para ello se recurre a un cepillado diario de la misma, pudiéndose realizar con movimientos de barrido de dentro a fuera usando el cepillo o un raspador lingual», explica.

Dentro de la salud de nuestra boca en general, pueden ocurrir varias cosas que varíen su estética, o cómo percibimos los sabores, por ejemplo. Una de las más comunes es cuando nuestra lengua se vuelve un poco blanca. Comenta el doctor Castro Reino, que la lengua en condiciones normales tiene una coloración rosada. La lengua blanca, entonces, se produce como resultado del crecimiento excesivo y a la inflamación de las papilas que se encuentran en la superficie de la lengua. «Ese revestimiento blanco de la lengua se debe a desechos, bacterias y células muertas que quedan atrapados entre las papilas agrandadas y, a veces, inflamadas», explica el doctor. Asegura que esta situación suele ser inofensiva, debiéndose a menudo a una higiene bucal deficiente. Apunta, aun así, que existen otras causas que pueden provocarla como la candidiasis (hongo), el hábito del tabaco, la respiración oral, la diabetes, la gastritis o algunas afecciones del hígado.

¿Cómo limpiar la lengua de manera correcta?
El doctor Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, recomienda realizarla la limpieza de la lengua al finalizar el último cepillado nocturno. «Ha de tenerse en cuenta que la lengua actúa a modo de esponja acumulando bacterias, restos alimentarios, células muertas. Por eso, ha de realizarse un "barrido" de la lengua, de dentro a fuera recurriendo bien al cepillo habitual o a un limpiador lingual (raspador)», especifica. En determinados casos y circunstancias, esta higiene mecánica puede acompañarse del uso de un enjuague específico, «en cuyo caso se recomienda que sea previamente prescrito por el dentista», advierte el profesional.
 

Si hablamos de qué enfermedades específicas podemos experimentar en la lengua, el presidente del Consejo General de Dentistas comenta que la infección más habitual de la lengua es la candidiasis oral la cual es debida a la proliferación de un hongo (candida albicans). «Se manifiesta con la aparición de unas manchas blancas que al rasparlas evidencian una capa enrojecida, inflamada y sangrante», especifica. «El herpes en lengua, si bien es menos frecuente que el labial, no es nada raro. Finalmente, y por citar solo algunas de las infecciones más comunes de la lengua, la escarlatina suele originar una lengua blanquecina o aframbuesada muy característica», desarolla.

«Es mejor evitar las comidas y bebidas excesivamente calientes y picantes»
Para terminar, el doctor habla sobre hábitos saludables que debemos tener con nuestra lengua. El primero, consultar al dentista si uno observa alguna anomalía en la lengua, si tiene escozor, dolor, alteraciones o bultos en la misma, o la presencia de una úlcera o “llaga” que no cura en dos semanas. «Este es probablemente el mejor consejo que podamos dar», asegura el doctor. También reincide en la importancia de mantener la boca y la lengua limpias. «A esto hay que añadir el mantenerlas húmedas, hidratándose convenientemente y evitar las comidas o bebidas excesivamente calientes y picantes», concluye.

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