Cómo aprovechar las frutas maduras y evitar el desperdicio de alimentos

A nivel nutricional, los nutricionistas recomiendan consumir la fruta lo más íntegra posible pero cuando esta está muy madura existen ideas igualmente saludables y que ayudan a evitar el desperdicio alimentario, ahorrar y reutilizar los alimentos
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¿Cuántas frutas olvidadas hay en tu frutero? Ya sabes, esas piezas que están muy maduras como para comerlas enteras y las vas apartando a un lado a la espera de que un día lúcido la conciencia te permita tirarlas a la basura.

Pero esa sería una acción muy equivocada porque que una fruta muestre señales de maduración no quiere decir que esté en mal estado, sino que ha seguido madurando porque se trata de un fruta climatérica. «La maduración de la fruta es la secuencia de cambios que se producen a nivel morfológico, fisiológico y bioquímicos. La maduración de la que hablamos es de las frutas climatéricas, aquellas que siguen madurando en el frutero una vez han sido recolectadas», explica la dietista-nutricionista de Núkula Marta Moreno.

¿En qué frutas ocurre? Por ejemplo, en los tomates, plátanos o frutas con pepitas, a excepción de la cereza, las fresas y los cítricos que no son climatéricos, los cuales por mucho que los dejes fuera no se pondrán más maduros una vez recolectados.

Cambios físicos
Respecto a los cambios físicos que se producen notaremos que hay alteraciones en el color: las frutas pasaran de colores más verdosos a colores más anaranjados y esto se debe a que aumenta la aparición de carotenoides como el β-caroteno o el licopeno. Cuenta Marta Moreno que también podremos observar cambios en el sabor: «Notaremos que las frutas están más dulces y menos ácidas. Esto sucede porque se forman más azúcares y ácidos orgánicos. Por lo que para aquellos apasionados del dulce, les recomendaremos consumir frutas más maduras».

Además, podemos apreciar cambios en la textura de la fruta, esto suele ocurrir por acción del etileno (sustancia que liberan las frutas y que hacen madurar más rápido a las frutas que estén cerca). Cabe destacar también que cuando la fruta está excesivamente madura es más susceptible al ataque de patógenos, así que tampoco debemos dejarlos sin consumir durante mucho tiempo.

Consumiendo fruta madura ayudaremos a evitar el desperdicio alimentario, ahorrar y reutilizar los alimentos
En general, podemos decir que con la maduración aumenta el contenido de hidratos de carbono sencillos de forma que las frutas estarán más dulces, los ácidos disminuirán y se produce un ablandamiento de la textura. Además, tal como explica la nutricionista de Núkula ( @nuku.la), también se puede notar «cierto aroma» puesto que se producen compuestos aromáticos propios de la maduración.

Usos para la fruta madura
Una vez que ya entendemos qué cambios sufren las frutas y que no por eso tenemos que tirarlas, Marta Moreno propone algunas formas de usarlas y evitar así el desperdicio alimentario.

«Con las frutas maduras se pueden hacer mermeladas, helados, o añadirlas a platos salados», recomienda la experta. Ella sugiere agregar las frutas maduras a un couscous de verduras con canela al que le pones pera madura, que le dará «un toque dulce buenísimo».

También se aconseja hacer gazpachos , purés de frutas o macedonias con esa fruta que hemos apartado de nuestro frutero. «Y no nos olvidemos de hacer bizcochos de yogur, harina integral y añadir esta fruta junto con unos dátiles que le darán el sabor dulce que tanto nos gusta», aconseja.

«A nivel nutricional, siempre recomendaremos que consumas la fruta lo más íntegra posible pero estas ideas son igualmente saludables y ayudaremos a evitar el desperdicio alimentario, ahorrar y reutilizar tus alimentos», concluye Marta Moreno.

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