Etiquetado frontal de alimentos: 7 claves del proyecto

NUTRICIÓN Por Carola LEVI
El etiquetado frontal busca dejar a la vista del consumidor si un producto tiene niveles críticos de sodio, grasas trans, azúcar o calorías. Los ejes.
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En Argentina, solo 3 de cada 10 ciudadanos a partir de los 13 años leen la tabla de información nutricional de los envases de los productos que compran, según datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud publicada en 2019. Frente a esto, la necesidad de un etiquetado frontal de alimentos que deje a la vista si un alimento tiene niveles críticos de sodio, grasas, azúcares o calorías cobra aún más relevancia.

Acerca de esto disertó ayer el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, en el plenario de las comisiones de Salud y de la de Industria y Comercio del Senado de la Nación, donde aseguró que tanto el sobrepeso como la obesidad configuran "una especie de pandemia más silenciosa, menos estridente pero mucho más mortal y dura desde el punto de vista de los sistemas de salud”, razón por la que una iniciativa de estas características resulta esencial.

Además, se comparó la iniciativa con las normas que regulan la publicidad de cigarrillos. “En la medida que logremos armonizar los distintos aspectos, aspiramos a tener resultados como con el tabaco. Gracias a las distintas políticas, pasamos de tener un 30% al 20% de fumadores, esto es lo que pretendemos a largo plazo respecto del sobrepeso y la obesidad”, manifestó el titular de la cartera.

Desde la Defensoría del Pueblo bonaerense también hicieron hincapié esta mañana en la necesidad de acelerar la normativa. "Este sistema es una política pública de comprobada eficacia -aplicada en distintos países de la región- ya que se les garantiza a las y los consumidores el derecho a la información que necesita para tomar decisiones más críticas y brinda protección ante posibles engaños, desestimulando la compra de productos no saludables", describieron desde el Observatorio de Derechos de Niñas Niños y Adolescentes, dependiente del organismo provincial.

La aprobación del etiquetado frontal está cada vez más cerca de concretarse luego del compromiso asumido por el Gobierno nacional y los avances registrados en el Congreso. Concretamente, se unificaron 13 proyectos de legisladores oficialistas y opositores que proponen este sistema, que la Defensoría resumió en los siguientes siete ejes:

Los alimentos van a tener un etiquetado frontal que no podrá ocupar menos del 5% de la superficie, con formato octogonal negro y letras blancas.
Cada sello de advertencia va a informar si tienen algún nivel crítico de sodio, grasas trans, azúcar o calorías.
En caso de tener edulcorantes, la etiqueta lo deberá informar.
Se prohíbe que la publicidad de los alimentos refiera a propiedades medicinales.
Se prohíbe la publicidad dirigida a niños o niñas de productos con algún nivel crítico.
Si algún producto llevara un sello de advertencia, no podrá incluir dibujos animados ni elementos que llamen la atención de niños o niñas.
La industria tendrá 6 meses para adaptarse a la nueva norma desde el momento en que se sancione la ley. Las pymes tendrán 18 meses de plazo, con la posibilidad de que se establezca una prórroga.

La región de las Américas tiene la prevalencia más alta de sobrepeso y obesidad, que afecta a 62% de los adultos. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los países del Mercosur ocupan los primeros lugares en el incremento de la venta de productos ultra procesados de bajo valor nutricional y excesiva cantidad de grasas totales, grasas saturadas, grasas trans, sodio y azúcares.

Frente a esto, tanto la OPS como UNICEF y la FAO han acompañado a los distintos países que evalúan modelos de rotulado frontal como herramienta para brindar información más clara sobre las características del contenido de nutrientes que posee un alimento, presentando la información en el frente del envase, con datos claros y visibles.

Asimismo, de acuerdo a la Encuesta Nacional anteriormente mencionada, el 13,6% de los niños y niñas menores de 5 años tiene sobrepeso, obesidad o exceso de peso, mientras este indicador se eleva al 41,1% de la población de 5 a 17 años. Frente a esto, la Defensoría del Pueblo manifestó que "promover el etiquetado frontal de alimentos representa el cumplimiento de estándares de derechos humanos y obligaciones internacionales asumidas por nuestro país".

Vale recordar que no es la primera vez que el etiquetado frontal de alimentos intenta instalarse en el país. Sin embargo, advirtieron desde el organismo, "el lobby y las presiones de sectores concentrados de la economía impidieron su puesta en marcha". "Los avances de las últimas semanas, en el Congreso nacional, quizás nos esté mostrando que esta historia no volverá a repetirse", recalcaron.

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