Los mitos de la Vitamina C: ni naranjas para la gripe ni jugo de limón para adelgazar

ALIMENTACIÓN Y SALUD Por Julia VOSCO
Entra en la nota y desterra los mitos.
citricos

DEBEMOS PRESTAR MUCHA ATENCIÓN A LA CARENCIA DE VITAMINA C. FALSO.
Comencemos con lo que sí es cierto: La Vitamina C es un nutriente esencial para nuestro organismo: está directamente implicado en el sistema inmunitario, en el mantenimiento de la densidad ósea, en la formación del colágeno de las articulaciones, en la absorción del hierro, en la buena salud de la piel… El problema es que nuestro organismo no es capaz de producir por sí mismo este nutriente ni de almacenarlo, de modo que debemos obtenerlo a partir de la dieta. Ahora bien, al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con la vitamina D (cuyo déficit en nuestra población está bastante generalizado), de niveles de Vitamina C andamos ‘más que sobrados’. Y es que, si las recomendaciones sanitarias de ingesta de dicha vitamina oscilan alrededor 90mg diarios para hombres y 75mg para mujeres, según los expertos, la población española supera con creces esas cifras (multiplicándolas por 2, incluso por 3 y por 4). En realidad, deben producirse unas restricciones muy importantes en la dieta para llegar a tener déficit de esta vitamina. De modo una alimentación rica en alimentos frescos, sobre todo frutas y verduras, nos aportará de forma holgada unos niveles más que necesarios de Vitamina C.
 

DEBEMOS PRESTAR MUCHA ATENCIÓN A LA CARENCIA DE VITAMINA C. FALSO.
Comencemos con lo que sí es cierto: La Vitamina C es un nutriente esencial para nuestro organismo: está directamente implicado en el sistema inmunitario, en el mantenimiento de la densidad ósea, en la formación del colágeno de las articulaciones, en la absorción del hierro, en la buena salud de la piel… El problema es que nuestro organismo no es capaz de producir por sí mismo este nutriente ni de almacenarlo, de modo que debemos obtenerlo a partir de la dieta. Ahora bien, al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con la vitamina D (cuyo déficit en nuestra población está bastante generalizado), de niveles de Vitamina C andamos ‘más que sobrados’. Y es que, si las recomendaciones sanitarias de ingesta de dicha vitamina oscilan alrededor 90mg diarios para hombres y 75mg para mujeres, según los expertos, la población española supera con creces esas cifras (multiplicándolas por 2, incluso por 3 y por 4). En realidad, deben producirse unas restricciones muy importantes en la dieta para llegar a tener déficit de esta vitamina. De modo una alimentación rica en alimentos frescos, sobre todo frutas y verduras, nos aportará de forma holgada unos niveles más que necesarios de Vitamina C.

LOS ALIMENTOS RICOS EN VITAMINA C AYUDAN A PREVENIR EL RESFRIADO. FALSO.
Más allá del mito, no existe ninguna evidencia científica que justifique esta afirmación. Esto podría ocurrir quizá en casos de poblaciones desnutridas, con déficits de Vitamina C, que como decimos no es nuestro caso. Sí que existen algunos estudios (aunque no del todo concluyentes) que apuntan no tanto a un efecto de prevención, como a cierto efecto de reducción en la duración de esos resfriados, una vez han aparecido. En cualquier caso, existe una ‘fórmula’ muchísimo más eficaz a la hora de prevenir un resfriado que atiborrarnos a naranjas y que, por desgracia, ahora conocemos todos de sobra: el lavado de manos.
 

LOS SUPLEMENTOS DE VITAMINA C, GRAN ALIADO DE LA SALUD. FALSO.
Precisamente por todos estos motivos, no debemos entender los suplementos de Vitamina C como grandes aliados de la salud (hablamos, claro, en términos generales de población adulta y sana). De un lado, ya hemos comentado que en nuestra población, vamos más que holgados en lo que a ingesta de esta vitamina se refiere. Y de otro, ya hemos comentado que el exceso no representa beneficio. Así que, a no ser que sea por prescripción médica, olvídate de estos suplementos (así como de los alimentos ‘enriquecidos en Vitamina C’ que vemos en los mercados).

EL PODER ‘DETOX’ DEL LIMÓN EN AYUNAS. FALSO.
El limón es, junto con la naranja, otro imprescindible en nuestro imaginario colectivo cuando hablamos de Vitamina C. Y, por extensión de la salud. Por supuesto que se trata de un alimento perfectamente saludable, cargado de vitaminas. Pero lo que no es… es milagroso. Y es que las capacidades atribuidas a este cítrico son, en muchas ocasiones, falsas. Entre ellas la más ‘popular’ es su capacidad depurativa. Y, por mucho que nos lo intenten vender así, no existe ningún alimento que pueda depurar ni 'detoxificar' nuestro organismo, porque de eso ya se encargar nuestro hígado y nuestros riñones. Claro que no pasa nada por tomar un agua con zumo de limón en ayunas; no es en absoluto nocivo, pero tampoco curativo, ni con grandes propiedades nutricionales (como hemos repetido varias veces, no somos una población con carencia de Vitamina C). Además, se pueden corre el ‘peligro’ de entender ese zumo como sustituto de otras frutas que sí debemos tomar a lo largo de día. Además, el limón, ingerido en exceso, puede dar lugar a erosiones en el esmalte de los dientes.
 
 

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