Alimentos que son buenas fuentes de proteína

NUTRICIÓN Por Carola LEVI
Consumir suficiente proteína mediante la dieta resulta indispensable para que el organismo lleve a cabo varias funciones vitales.
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Resulta esencial conocer qué alimentos contienen proporciones interesantes de proteína, tanto de origen animal como vegetal, para así cumplir correctamente con las cantidades diarias recomendadas de este macronutriente.

Huevo: la proteína por excelencia
 
Si hablamos de proteína resulta impensable no mencionar al huevo como uno de los alimentos de referencia. La proteína del huevo se clasifica como aquella con un mayor valor biológico, es decir, con una calidad proteica superior por su elevada proporción en aminoácidos esenciales.

Además, el huevo ofrece multitud de posibilidades gastronómicas debido a su versatilidad en la cocina y sus maravillosas propiedades tecnológicas. Ya sea cocido, al horno, frito o utilizado en postres, el huevo es uno de esos alimentos imprescindibles en la nevera. Algunas recetas muy apetecibles con huevo son: huevos al horno con calabacín, sartén de granada y huevos y tortilla de clara de huevo, avena y banana.

Yogur: el lácteo polivalente
 
Dentro del grupo de los lácteos, el yogur es uno de los alimentos más venerados por el consumidor promedio debido a su alto interés nutricional. Además, tanto los yogures clásicos como el queso fresco batido —que no es lo mismo que el yogur—, presenta concentraciones de proteína bastante importantes.

El yogur no solo se consume como postre clásico acompañado con fruta, sino que también es habitual emplearlo en la elaboración de salsas saludables y otras preparaciones culinarias ya que es bastante sencillo prepararlo en casa. Descubre estas magníficas recetas con yogur que te ofrecemos desde Vitónica: bizcocho de yogur fitness, vasitos de yogur y queso con salsa de frambuesa y galletas de avena y yogur sin azúcar.

Soja: las proteínas vegetales también tienen algo que decir
 
Existe un fuerte mito alimentario en relación a las proteínas vegetales en torno a su peor calidad nutricional frente a las proteínas de origen animal. El principal argumento es que los alimentos de origen vegetal no tienen un aminograma completo, es decir, que no contienen todos los aminoácidos esenciales para el organismo humano. Realmente esto es cierto, pero tiene ciertos matices nutricionales.

Sin embargo, la soja es uno de esos alimentos vegetales que rompe con esta idea, ya que sí ofrece una proteína completa de origen vegetal que en los últimos años ha contado con una explosión indiscutible en lo que a fama alimentaria se refiere. Algunas recetas muy interesantes para elaborar con soja son: salteado de calabacín con soja texturizada y sésamo, pimientos al horno rellenos de soja texturizada y tofu con berenjena en salsa de soja.

Seitán: proteína vegetariana de calidad
 
El seitán se obtiene a partir del gluten de trigo, y constituye una de las fuentes proteicas de mayor interés en población vegetariana y vegana, aunque no solo queda relegada a este grupo de población. Cada vez más consumidores se animan a probar este tipo de preparados vegetales que sirven como sustituto de la carne, tanto a nivel organoléptico como nutricional.

Además, el seitán ofrece múltiples posibilidades en la cocina, tanto para aquellos usuarios novatos como para los más expertos. Estas son algunas recetas con seitán que puedes comenzar a preparar para iniciarte en el consumo de este alimento: brochetas de seitán con verduras, filetes de seitán en salsa de pimienta y estofado de seitán a la naranja.

Queso curado: cuanto más curado, más proteico
 
Durante el proceso de elaboración del queso se producen diferentes etapas muy interesantes. Una de ellas, es la maduración final. En esta etapa, las proteínas del queso sufren algunos cambios bioquímicos que determinan la composición final del alimento. Por ello, cuanto más tiempo permanece un queso en la etapa de curación o maduración, mayor será su contenido proteico, y también graso.

Esto puede convertirse en un arma de doble filo a la hora de determinar la salubridad del queso curado, ya que cuanto más curado sea el alimento, mayor será también su contenido calórico. Por lo general, se recomienda un consumo preferente de quesos frescos en la dieta, ya que las cantidades de grasa y sal son menores. Sin embargo, los quesos curados pueden incluirse sin problemas en una alimentación saludable siempre y cuando no sean consumidos en grandes cantidades. Algunas recetas deliciosas donde puedes utilizar queso curado son: pan de ajo keto (y sin gluten), bocaditos de patata y calabacín al horno y albóndigas de merluza y brócoli.

 

 

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