Los extraños menjunjes contra la resaca

NOTICIAS DE INTERÉS Por Julia VOSCO
Para desactivar los efectos del alcohol, la química tiene una larga historia. Pero los que saben sugieren que lo más efectivo al final es tomar litros de agua después de una borrachera.
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Inyectarse un elixir antirresaca por vía intravenosa era hasta ahora el secreto mejor guardado de las fiestas salvajes de los ricos de Beverly Hills, una excéntrica tabla de salvación conocida como el ‘cóctel de Myers’.

Los acaudalados penitentes de la cofradía del santo exceso procesionaban hasta clínicas como Reviv Me, una de las más famosas de los Estados Unidos, donde les administran directamente en vena este combinado de suero salino, magnesio, calcio, vitamina C (para energizar) y mucha vitamina B, que ayuda a metabolizar el alcohol.

Algunos siguen combatiendo los efectos del consumo de alcohol excesivo, pero la experiencia no es tan exclusiva. Reviv Me tiene ya varias sedes en España, una de ellas en Marbella.

Su director, Johannes Fessler, describe dos opciones que ofrece a las personas que acuden al centro: “Tenemos el Megaboost, una versión mejorada del cóctel de Myers [en la página web de la compañía la ofrecen para aumentar el nivel de energía y combatir los efectos de los viajes, el ‘jet lag’ o un estilo de vida “ocupado”], y el Royal Flush, que, además de revitalizar, reduce el dolor de cabeza y la nauseas”.

Marbella no será Beverly Hills, pero el servicio también se paga bien. Los precios de esta “cura milagrosa” van desde los 199 a los 349 euros, según la combinación deseada, y suben si uno desea que se la administren sin bajarse de la cama. Sí, leíste bien.

“Actuamos también con servicio a domicilio. El paciente nos llama y una enfermera va a su casa con todas las garantías sanitarias”, explica Fessler. En estos casos hay que sumar una tarifa de 150 euros en concepto de desplazamiento.

El proceso completo dura una media hora e incluye consentimiento informado y toma de tensión; si sos hipertenso, estás descartado. Al inyectarse directamente en vena, la mejoría empieza a notarse ya a los diez minutos (para hacerse una idea de lo que significa esta cifra: un comprimido tarda unos 45 minutos en disolverse, mientras las cápsulas o sobres granulados se notan a los 20 minutos).

Con todo, algunos usuarios reconocen que, pasadas unas horas, el dolor de cabeza o el cansancio pueden volver a aparecer. Y la letra pequeña de su página web deja un inquietante aviso de que sus curas no fueron evaluadas por la FDA, el organismo estadounidense que certifica la validez y seguridad de cualquier medicamento o tratamiento relacionado con la salud.

“En España sí pasamos todos los controles de las autoridades sanitarias”, recalca Fessler. No está solo en la industria de exorcizar la resaca.

Nicolas Lecloux también vio un nicho de negocio, en su caso, en los productos envasados. Lecloux tuvo la idea cuando sus colegas Inga Koster y Marco Knauf le confesaron que en su año de estudiantes en Escocia mitigaban los efectos de las noches de desfase etílico con smoothies (batidos) de frutas variadas envasados.

Al ver que en su Alemania natal no había nada parecido, y calculando el peso de la idea, crearon True Fruits. “Los ‘smoothies’ ayudan a deshacerse del ‘pappmaul’, un concepto alemán que se refiere al mal sabor de boca y paladar pastoso después de una noche de fiesta salvaje”, asegura Lecloux.

¿Pero quita la resaca? “Nosotros no prometemos un remedio contra la resaca, pero hay quien dice que las frutas ayudan a combatirla por sus vitaminas y minerales. Y los ‘smoothies’ son una opción rápida y sencilla para tomar frutas cuando no podés ni levantarte de la cama”. Vitaminas y minerales, ¿eso es todo?

Piña, alcaucil, anís, menta, glucosa...
No lo dice en la etiqueta, pero en la farmacia también hay artículos a los que se les atribuye ciertos efectos beneficiosos.

“Los productos de venta libre en la farmacia pueden ayudar a lidiar un poco con los efectos secundarios de la resaca. Se engloban bajo el epígrafe de ‘especialidades farmacéuticas publicitarias’ y deben contar con la aprobación de la Agencia Española del Medicamento porque no dejan de ser productos sanitarios. Por eso llevan un código nacional que permite su trazabilidad por si hubiera alguna anomalía o una reacción adversa”, indica Cejas.

No pasa lo mismo en los supermercados y las perfumerías. Sí, es posible entrar en una perfumería y comprar una fragancia, un esmalte de uñas y varios remedios con la palabra ‘resaca’ impresa y bien visible (por ejemplo, Vive + Anti Resaca).

“La ley lo prohíbe en los productos de venta farmacéutica”, por eso no aparece por ningún lado ni en el Resalim (que dice ‘ayuda a metabolizar bebidas y alimentos’), ni en el Hidroxil (que es un complejo vitamínico de vitamina B y se publicita para el dolor de espalda), ni en el B-E Good de Blanc (suplemento de vitamina B para veganos), ni en el famoso Mano de Santo que anunciaba Mario Vaquerizo (vendido como drink eraser o ‘borrador de la bebida’). Pero sí se les da ese uso.

¿Qué contienen? ¿Más vitaminas y minerales? “No dejan de ser complementos alimenticios. Llevan hierbas con efectos digestivos (anís, hinojo, menta) y depurativos para orinar más y eliminar más rápido el alcohol (como el diente de león, cardo mariano, piña, alcaucil). También llevan vitamina B (B1, B6 y B12) y glucosa”, agrega.

Esto último es para ahorrarle la tarea al hígado, hasta arriba de trabajo metabolizando alcohol y sin tiempo para realizar la glucogénesis, que es la forma de conseguir la energía para las células.

“La caída de glucosa tras una borrachera es una de las razones del dolor de cabeza. Estos productos también ayudan un poco a asentarte el estómago. Pero nada milagroso”, asegura.

Claro que tampoco hay riesgo por tomarlos varios días seguidos si las fiestas o reuniones se repiten; recordá: lo malo no son las vitaminas, sino los destilados.

Los (poco) inofensivos kits antirresaca de los casamientos
Pensá en la resaca como una venganza de tu cuerpo por haberte pasado de la raya, aunque solo sea para ser más cauto la próxima vez. Pero, en rigor, lo que experimentás como un cuerpo que se volvió del revés es el resultado de una tormenta de reacciones químicas.

“La mayor parte de los problemas que genera la resaca se derivan de la producción de acetilaldehído, una sustancia que se genera a partir de la metabolización del alcohol", señala Álex Pérez, dietista-nutricionista del Centro de Salud CAP Vallcarca-St.Gervasi (Barcelona).

"Sus efectos ya los conocemos: vasodilatación, incremento en la temperatura de la piel, sensación de calor y enrojecimiento de la cara, aumento de la tasa cardíaca y respiratoria, disminución de la presión sanguínea, sequedad en las mucosas, broncoconstricción, reacciones alérgicas, náuseas y dolor de cabeza, entre otras”, desglosa pacientemente.

"Hasta que no se elimina el acetaldehído poca cosa podemos hacer”, completa.

Por suerte, tan miserable y dolorosa condición no dura más de 24 horas. Pero, y puede que aquí esté la clave de estos productos, la lentitud con la que desaparece choca con nuestra manía de tenerlo todo para ya, o con una necesidad de quitárnosla de encima rápidamente para reaccionar al mundo con normalidad.

Así se abre un mercado emergente de remedios caseros y farmacológicos para mitigar los efectos de la borrachera. Es difícil calcular el valor de un producto que funcionara como es debido, quizá sus creadores podrían construir un emporio digno de Henry Ford o Bill Gates. Quién sabe.

Pero la realidad es que “no hay nada que cure la resaca, lo mejor en estos casos es hidratarte”, afirma la farmacéutica María José Cejas, directora de Europa Dermofarmacia en Puente Genil (Córdoba). Es frecuente optar por un medicamento sin receta, y es normal dudar entre el ibuprofeno y el paracetamol (cuando hay un claro ganador). No siempre se pone la debida dosis de responsabilidad.

Por ejemplo, están los kits antirresaca que se dan como detalle a los invitados de algunas bodas. En ellos hay todo tipo de productos inofensivos pero también alguno de estos medicamentos.

“Aunque se dispensen sin receta no dejan de ser fármacos, con sus efectos secundarios y contraindicaciones. Darlos como si fueran golosinas lo veo una barbaridad", explica.

Y alerta: "No dudo de que lo hagan de buena fe, pero los novios no saben si la persona que lo recibe está tomando otra medicación o tiene una patología. Un ibuprofeno, por ejemplo, no lo debe tomar alguien con una úlcera o con hipertensión, porque puede agravarlas”.

La legislación vigente especifica que los medicamentos no sujetos a receta médica solo se pueden suministrar desde una farmacia (física u online). Para soslayar este problema, algunas empresas que ya preparan los kits antirresaca para bodas entregan las bolsas abiertas y son los novios quienes introducen los fármacos, incurriendo en una infracción de la normativa vigente. No vale la pena.

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