Café primero y siesta después, una posible solución a la somnolencia

NOTICIAS DE INTERÉS Por Julia VOSCO
Es una fórmula que se probó en Australia y podría contrarrestar el estado de “torpeza” posterior al descanso vespertino. No hay que abusar de la cafeína, pero, a veces, carga las pilas.
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Las personas que trabajan por turnos durante la noche deben haber probado miles de estrategias para mantenerse activas, alertas y despiertas. Pero no son máquinas, y el sueño los puede acechar. La cafeína y las minisiestas suelen ser sus aliadas para hacerle frente, pero la forma de administrarlas es determinante.

Por un lado, no basta con consumir de forma excesiva café porque eso puede afectar negativamente al sueño y a la salud, por el otro, las siestas pueden provocar inercia del sueño, un período de rendimiento deficiente y sensación de fatiga o “torpeza” que se da a la hora siguiente de despertar.

Una posible solución para los trabajadores nocturnos podría ser la “siesta con cafeína”. Esta idea consta de consumir café justo antes de tomar una siesta corta, por ejemplo de 30 minutos, como una contramedida para la inercia del sueño.

Así lo propone un estudio de la Universidad de Australia del Sur, publicado en el Journal Chronobiology International. Se llegó a esa conclusión por una idea clara: el inicio de los efectos de alerta de la cafeína coinciden con el despertar de la siesta. “Ésta puede ser una solución eficaz para la inercia del sueño”, aseguran los autores en la publicación.

La cafeína puede tardar entre 20 y 30 minutos en alcanzar su efecto de alerta máximo. Esto quiere decir que consumirla después de una siesta puede no proporcionar los efectos activos óptimos que se buscan al despertar. Y ese es justamente el período de tiempo en el que las personas “son más vulnerables a los riesgos de seguridad causados por este estado en que se incrementa la somnolencia”.

El pequeño estudio piloto fue el segundo de estas características. En él, se probó el impacto de 200 miligramos de cafeína, el equivalente a una o dos tazas de café regulares, que fueron consumidos por los participantes cinco minutos antes -3:25 am- de comenzar la siesta de media hora. Luego, compararon los resultados y con un grupo que tomó café descafeinado como placebo.

Los participantes que tomaron la “siesta con cafeína” mostraron mejores resultados tanto en el rendimiento como en el estado de alerta. Esto indica el potencial del café minutos antes de la siesta para contrarrestar la somnolencia.

Este piloto sugiere que consumir 200 miligramos de cafeína antes de una siesta corta da como resultado un menor deterioro del rendimiento y de la fatiga subjetiva en los 45 minutos posteriores, “en comparación con una siesta sin cafeína”, detallan en el informe.

“Esta nueva combinación de contramedidas puede ser útil para los trabajadores que duermen la siesta en el turno de noche y experimentan déficits de rendimiento relacionados con la inercia del sueño”, concluyen.

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