Consejo de experto: Cómo cuidar la piel por el uso de la mascarilla

POR UNA VIDA MÁS SALUDABLE Por Julia VOSCO
La mascarilla se ha convertido en un complemento indispensable en nuestro día a día que, especialmente con la llegada de las altas temperaturas, puede provocar la aparición de irritaciones, roces o heridas.
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La pandemia del coronavirus ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. Después de más de dos meses confinados en nuestras casa para evitar la propagación del virus, nos encontramos inmersos en un proceso de desescalada por fases para empezar a recuperar parte de nuestra actividad habitual. Sin embargo, son muchos los cambios a los que tendremos que acostumbrarnos en esta nueva normalidad, en la que continuaremos conviviendo con la COVID-19.

En esta nueva etapa, son fundamentales las medidas de protección individual, como el lavado constante de manos o el uso de la mascarilla, obligatorio en espacios públicos por las personas mayores de seis años si no se puede garantizar la distancia de seguridad. Por ello, dado que la mascarilla se ha convertido en un complemento indispensable en nuestro día a día, tenemos que saber cómo cuidar nuestra piel para evitar sustos en esta nueva normalidad.

Hidratación
Con la llegada de las altas temperaturas por la proximidad de la época estival, la mascarilla puede resultar especialmente incómoda y provocar la aparición de sudor, roces, heridas o descamación. Antes de ponernos esta herramienta de protección, debemos ser muy rigurosos con nuestra rutina facial. En primer lugar, tenemos que realizar una limpieza de la piel y aplicar una crema que no reseque el rostro, sino que lo hidratante profundamente para evitar irritaciones. Tampoco tenemos que olvidarnos de hidratar otras áreas del rostro, como cuello o mejillas, que pueden sufrir roces o descamaciones tras largas horas de uso. No conviene colocarse la mascarilla inmediatamente después de aplicar los productos. Debemos dejar pasar un tiempo prudencial para que la piel absorba los tratamientos y evitar que la mascarilla se moje y pierda parte de su efectividad.

Si hemos sufrido irritaciones, dolor e incluso cortes es conveniente retirarlas haciendo un descanso, siempre que sea posible, y aplicar alguna crema de protección, calmante, regenerativa o incluso vaselina en la zona afectada. Si utilizamos maquillaje, los expertos recomiendan reducir la cantidad aplicada en el área tapada por la mascarilla para prevenir la aparición de granitos, sudor y brillos. Debemos recordar que cuantos más productos apliquemos, más incómodo nos resultará llevar este accesorio.

 Protección solar
No debemos olvidar que, además de protegernos del coronavirus, también tenemos que protegernos de los rayos ultravioleta. Después de largas semanas encerrados en nuestros hogares, nuestra piel está mucho más sensible a la exposición de los rayos del sol. Aunque la mascarilla cubra parte de nuestro rostro, este accesorio no nos protege del sol. Utilizar crema solar continúa siendo indispensable en todas las áreas de nuestro rostro, estén expuestas directamente o no. Los labios son los 'grandes olvidados'. Sin embargo, es una de las zonas más sensibles a los cambios y, tras la cuarentena, es probable que estén secos y agrietados. Según los expertos, no debemos olvidar de mantener constantemente hidratados los labios, aunque no vayamos a salir de casa, con productos que sean nutritivos. En el caso de utilizar la mascarilla, tenemos que evitar cualquier tipo de gloss o cosméticos muy cremosos.

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