Dieta volumétrica: ¿Es posible perder peso sin pasar hambre?

La principal premisa de este novedoso plan es llenar el plato con alimentos naturalmente bajos en calorías y que sean ricos desde el punto de vista nutricional
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Tras los largos meses de confinamiento y los excesos , son muchos los que se han propuesto comenzar el 'nuevo curso' deshaciéndose de los kilos de más. Afortunadamente, cada vez contamos con más información para no dejarnos engañar por dietas milagrosas ni productos mágicos a la hora de intentar alcanzar este objetivo. Una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico forman el tándem estrella para estar en forma y mantener un peso saludable. Sin embargo, aún son muchas las personas que consideran que para adelgazar es estrictamente necesario pasar hambre. No obstante, uno de los planes de alimentación que más está dando que hablar en los últimos tiempos reza justo lo contrario. Se llama dieta volumétrica y consiste en aumentar el volumen de nuestra comida. Eso sí, sin elevar por ello el consumo total de calorías.

¡A llenar el plato!
Llenar el plato con alimentos naturalmente bajos en calorías y que sean ricos desde el punto de vista nutricional. Esta es la principal premisa de la dieta volumétrica, creada por Barbara Rolls, profesora de Ciencias de la Nutrición e investigadora de la obesidad en la Universidad de Penn State. Según la experta, este prometedor plan puede ayudar a conseguir bajar hasta un kilo de peso a la semana, sin pasar hambre. La pérdida puede ser aún más notable si se acompaña con actividad física aeróbica, como correr, andar o montar en bicicleta. 

La dieta volumétrica divide los alimentos en cuatro grupos, según su densidad calórica, es decir, la cantidad de calorías por gramo contenido en un alimento en particular. 

Grupo 1: Alimentos muy bajos en densidad de energía (0-0.6 calorías/gramo). Se deben consumir principalmente alimentos como frutas y verduras sin almidón, leche desnatada y sopa a base de caldo.
Grupo 2: Alimentos bajos en densidad de energía (0.6-1.5 calorías/gramo). Se debe tener cierto control en las porciones de estos alimentos, entre los que se encuentran tofu, aceitunas, frutas y verduras con almidón, cereales para el desayuno o carne baja en grasa.
Grupo 3: Alimentos medios en densidad de energía (1.5-4.0 calorías/gramo). Se debe controlar el tamaño de las porciones de alimentos como pizzas, huevos, helado o aderezos de ensaladas.
Grupo 4: Alimentos altos en densidad de energía (4.0-9.0 calorías/gramo). Se debe limitar el consumo de estos alimentos, como galletas saladas, bollería, nueces o patatas fritas. 
La principal ventaja de esta dieta es que permite ingerir grandes cantidades de alimentos, evitando el hambre que suelen provocar los regímenes alimenticios.

Contras
La pérdida de peso es progresiva, más lenta que en planes alimenticios más estrictos con resultados más inmediatos.
El cuerpo necesita un periodo de adaptación. Al tratarse de una dieta con un alto contenido en fibra y agua puede producir hinchazón abdominal, retención de líquidos y flatulencia. No obstante, estas molestias desaparecerán cuando el cuerpo se acostumbre. 
Puede ser difícil de mantener a largo plazo. Aunque la dieta volumétrica permite llenar el plato de comida hasta encontrarnos completamente saciados, algunos alimentos están prácticamente prohibidos, como es el caso de los hidratos de carbono. Algo que puede provocar que acabemos tirando la toalla.

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