Afección al corazón, un efecto secundario del cáncer

NOTICIAS DE INTERÉS Por Julia VOSCO
La quimioterapia y la radioterapia suelen causar problemas cardiovasculares. Con un control adecuado, se pueden reducir los riesgos.
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El tratamiento oncológico multiplica por tres el riesgo de complicaciones cardiovasculares, que luego representan la causa más frecuente de muerte entre las mujeres que sobreviven a un cáncer de mama o a un linfoma, según señala la Fundación Española del Corazón (FEC).

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI, por sus siglas en inglés), afirma que los problemas del corazón son un efecto secundario importante, y en algunos casos menospreciado, de algunos tratamientos del cáncer. Y que, además, pueden dañar el aparato circulatorio.

La hipertensión, el ritmo cardíaco anormal y la insuficiencia cardíaca, "pueden ser causados o exacerbados por la quimioterapia y la radioterapia", así como por modalidades más nuevas de tratamiento del cáncer, por ejemplo, las terapias dirigidas y las inmunoterapias, agregan desde NCI.

“Hasta un 50 por ciento de quienes sobreviven a un cáncer tienen secuelas clínicas, siendo los trastornos cardiovasculares una de ellas. Sin embargo, un control adecuado puede reducir los riesgos”, resalta la FEC.

Todos los pacientes tratados por cáncer pueden sufrir trastornos cardiovasculares, pero los que más riesgo tienen son los que ya presentaban problemas de hipertensión, diabetes, obesidad o tabaquismo

Por este motivo, los médicos aconsejan "diagnosticar y tratar precozmente a estos pacientes e involucrarlos en el cuidado de los factores de riesgo, inculcándoles un estilo de vida cardiosaludable", indica la Fundación Española del Corazón.

"Está demostrado que una vida saludable puede reducir los efectos secundarios sobre el corazón de los tratamientos oncológicos", agregan.

"Las terapias del cáncer afectan a varios órganos y sistemas orgánicos, incluido el corazón", explica el doctor Saro Armenian, que trata a niños con cáncer en el Centro Oncológico Integral City of Hope.

Además, señala que, cuando un paciente padece efectos secundarios cardíacos (o cardiotoxicidades) durante el tratamiento, los doctores pueden modificar las dosis o detener la terapia por completo.

Sin embargo, algunos efectos secundarios cardíacos pueden no detectarse durante ni tampoco años después de que el tratamiento haya terminado.

"En la actualidad, los pacientes diagnosticados con cáncer viven más tiempo que en el pasado, y muchos de estos supervivientes viven lo suficiente como para padecer efectos cardiovasculares tardíos", dijo en una entrevista la doctora Lori Minasian, subdirectora de la División de Prevención del Cáncer del NCI.

La radioterapia torácica es, según la FEC, el tratamiento oncológico con más riesgo para el corazón. “Produce daños a nivel del miocardio, del pericardio, de las coronarias y del tejido valvular, lo que deriva en insuficiencias valvulares, enfermedad coronaria precoz, pérdida de fuerza del corazón y patología pericárdica", explica la doctora Teresa López, del servicio de cardiología del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Por el lado de la quimioterapia, la antraciclina es el fármaco con "mayores efectos secundarios para el sistema cardiovascular: produce un daño directo sobre las células del miocardio causando disfunción ventricular y multiplicando por diez el riesgo de desarrollar una insuficiencia cardíaca".

Por estos motivos, el personal médico aconseja crear unidades de cardiooncología en todos los hospitales para controlar la cardiotoxicidad en pacientes de cáncer.

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