Día Mundial del Parkinson: ¿el coronavirus afecta de diferente manera a las personas que tienen esta enfermedad?

Es la segunda afección neuronal más frecuente luego del Alzheimer. Son un grupo de riesgo frente al nuevo virus y por eso hay que extremar los cuidados y medidas preventivas.
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Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson en homenaje al nacimiento de James Parkinson, neurólogo británico que en 1817 descubrió lo que en aquel tiempo llamó parálisis agitante y que hoy lleva el nombre que todos conocemos.

En este día y en este contexto surge una duda: ¿el coronavirus podría afectar de distinta manera a pacientes con esta patología?

Esta enfermedad provoca un proceso neurodegenerativo complejo que aparece en la edad adulta y constituye la segunda enfermedad neuronal más frecuente luego del Alzheimer. Afecta, principalmente, a los movimientos y se produce por una pérdida de un grupo de neuronas que se encuentran en una parte profunda del cerebro.

"Tener Parkinson por sí solo puede no aumentar el riesgo de contraer COVID-19 ni tampoco implicar el desarrollo de una enfermedad más importante si uno lo contrae", explica el médico neurólogo José Luis Etcheverry, según la agencia Télam.

Sin embargo, remarca que al ser muy frecuente en adultos mayores, que suelen contar con otras patologías, sí son un grupo de riesgo frente al coronavirus y por eso habla de extremar los cuidados y medidas preventivas.

El especialista indica que todavía no conocen detalles sobre cómo el virus podría afectar a una persona con Parkinson. Pero cualquier infección (del tracto urinario, una neumonía o una gripe) "puede empeorar temporalmente los síntomas de la enfermedad".

"Por lo tanto, alguien con COVID-19 probablemente vería un aumento en sus síntomas habituales, como podrían ser más dificultades para moverse o más tiempo 'apagado'", detalló Etcheverry, quien es neurólogo del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (INEBA) y especializado en enfermedades poco frecuentes.

En cuanto a la medicación, mencionó que "algunos remedios para la tos y el resfriado no deben tomarse con ciertos medicamentos para el Parkinson (inhibidores de la MAO-B, como Azilect / rasagilina o Xadago / safinamida), por lo que siempre es bueno verificarlos" y "no automedicarse".

El especialista indica que todavía no conocen detalles sobre cómo el virus podría afectar a una persona con Parkinson. Pero cualquier infección (del tracto urinario, una neumonía o una gripe) "puede empeorar temporalmente los síntomas de la enfermedad".

"Por lo tanto, alguien con COVID-19 probablemente vería un aumento en sus síntomas habituales, como podrían ser más dificultades para moverse o más tiempo 'apagado'", detalló Etcheverry, quien es neurólogo del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (INEBA) y especializado en enfermedades poco frecuentes.

En cuanto a la medicación, mencionó que "algunos remedios para la tos y el resfriado no deben tomarse con ciertos medicamentos para el Parkinson (inhibidores de la MAO-B, como Azilect / rasagilina o Xadago / safinamida), por lo que siempre es bueno verificarlos" y "no automedicarse".

Por su parte, el Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología (SEN) emitió un comunicado con una serie de consejos para los pacientes. Entre ellos, remarcaron la importancia de no abandonar los tratamientos ya que no hay evidencia de que los utilizados para la patología produzcan un incremento del riesgo de desarrollar la infección.

Indican, también, que tanto el paciente como el cuidador deben respetar y cumplir todas las recomendaciones en torno a la higiene para prevenir el contagio: lavado frecuente de manos, limpieza de los objetos y del entorno, evitar el contacto con enfermos de COVID-19 y no tocarse los ojos, la boca o la nariz, con las manos sin higienizar.

Con respecto a la asistencia a consultas neurológicas o citas programadas, recomiendan ponerse en contacto con los centros para preguntar al respecto y aconsejan a las personas mayores o de riesgo que eviten asistir salvo sea estrictamente necesario.

En cuanto a estar en casa, sugieren que, de ser posible, continúen con rutinas, actividades, ejercicios y terapias complementarias que se estuvieran realizando.

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