El coronavirus se multiplica 1000 veces más en la garganta que el virus del SARS

SALUD Por Ana COHEN
Se da en la primera semana con síntomas. En ese tiempo, la secreción del infectado tiene alto poder de contagio. Lo observó un estudio en Alemania sobre los mecanismos de la nueva enfermedad.
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El nuevo patógeno se multiplica mucho más y en mucho menos tiempo que su hermano, el virus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS), otro coronavirus que apareció en China en 2002 y mató a unas 800 personas antes de que una campaña internacional cortase la epidemia. La carga viral del nuevo coronavirus es mil veces superior.

Las nueve personas analizadas se infectaron en un mismo brote descubierto en Múnich el 27 de enero. El estudio no lo dice, pero por la fecha se trata de los primeros contagiados en Europa: un grupo de trabajadores de la empresa de productos automovilísticos Webasto que hicieron un curso de formación junto a una compañera china.

De este mismo brote también salió el turista alemán de La Gomera (segunda isla más pequeña de las Canarias), que fue el primer caso confirmado en España. El seguimiento de los nueve pacientes, llevado a cabo por el médico Clemens Wendtner, muestra que el virus no sólo se multiplica en los pulmones como el SARS de 2002, sino que también se replica de manera increíblemente activa en la garganta durante la primera semana con síntomas.

El equipo de Wendtner, del hospital de Schwabing-Múnich, analizó muestras de la garganta, de los pulmones, de los esputos, de las heces, de la orina y de la sangre de los pacientes para entender el comportamiento del nuevo coronavirus.

En las personas con un cuadro leve, que fueron casi todas, los investigadores aislaron virus activos en la garganta y los pulmones solo hasta el día ocho tras el inicio de los síntomas. El pico de carga viral se alcanzó antes del día cinco.

En el virus del SARS de 2002, ese pico, mil veces menor, se alcanzaba entre 7 y 10 días después del inicio de los síntomas. La diferencia es crucial, porque la potente y rápida excreción de virus en la garganta de personas con síntomas muy leves las convierte en bombas de relojería para la propagación de la enfermedad.

“Asusta y tiene implicaciones”, afirma la viróloga española Margarita del Val sobre el nuevo estudio. “Ya sabíamos lo contagioso que es el virus. Aquí demuestran por qué lo es”, aclaró.

 

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