Descubrí la técnica que potencia los orgasmos

Parece que es el secreto mejor guardado que usan los experimentados para aumentar el placer durante las relaciones sexuales
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Se trata de la contracción de la zona perineal y vaginal cuando la mujer llega al orgasmo. Tener un suelo pélvico firme y con fuerza beneficia mucho a la hora de llegar al clímax; cuanto mejor sea la contracción de la musculatura, mayor será el placer

"Cuando las mujeres tenemos un orgasmo la expresión física es la contracción automática de los músculos de la entrada de la vagina. Son los músculos del piso pelviano. Todas las mujeres tenemos músculos en la parte inferior de nuestra pelvis, que sostiene todos los tejidos que están por encima pero que en el momento del orgasmo, se contraen de manera automática y rítmica. Esa contracción automática es la que produce esas sensaciones de placer intensas que se codifican como orgasmo", explica a Con Bienestar la doctora Liliana Burgariotti (MN 65138), sexóloga clínica y educadora en sexualidad.

Los ejercicios de Kegel pueden ayudar a ejercitar el músculo del suelo pélvico. El beneficio es que todos los orgasmos van a ser más intensos porque al hacer presión en la base del pene, se activa aún más las terminales nerviosas de ambos.

"Por otro lado también tener tonificados los músculos del piso pelviano evita el prolapso y la incontinencia urinaria. También es verdad que a lo largo de los años toda la musculatura, de todo el cuerpo,están como menos tensos, menos turgentes, menos vitale,s menos vigorosos y también los del piso pelviano, con lo cual ejercitarlo a lo largo de la vida es una muy buena práctica para tener en cuenta no sólo por el orgasmo", señala Burgariotti.

Por dónde empezar
Los ejercicios de Kegel podés realizarlos acostada o sentada, tres veces al día. Es necesario que localices tu suelo pélvico. Imaginar que estás orinando y luego sentir que contenés la orina, es una forma de encontrar los músculos correctos. Tensá y contá de 3 a 5 segundos

“Todas las acciones que promuevan el erotismo: cambio de lugar, música, aromaterapia, desvestirse lentamente, juguetes sexuales, juego erótico con variantes, expresión de fantasías, masajes, besos intensos, cambio de poses, dejarse guiar por el otro, ayudan a incrementar el deseo y la excitación, etapas previas y necesarias para llegar al orgasmo. Y si no hay orgasmo, el acto mismo, con todo el despliegue de acciones debe ser valorado como acto sexual pleno”, concluye Walter Ghedin (MN 74794), médico sexólogo y psiquiatra.

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