Rosácea: cuáles son las causas, los síntomas y los tratamientos de esta afección de la piel

SALUD Por Julia VOSCO
La rosácea es una enfermedad que afecta al 10% de la población pero de la que se sabe poco.
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La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta al 10% de la población, en su mayoría a las mujeres.

Esta enfermedad afecta los vasos sanguíneos y las unidades sebáceas que son las encargadas de segregar grasa en la zona del rostro.

 
La rosácea puede aparecer en las mejillas, la nariz, la frente y el mentón y se manifiesta por un rubor frecuente o enrojecimiento conocido como eritema. Aunque algunas veces pueden ser transitorias, otras son permanentes.

Otra manifestación son las telangiectasias o arañas vasculares que son las ramificaciones de los vasos, pápulas y pústulas que se incrementan en ocasiones de manera crónica.

Si la enfermedad no es tratada el cuadro puede empeorar y desencadenar en otras alteraciones en la piel, los vasos sanguíneos e incluso los ojos.

El origen de la rosácea es desconocido, aunque se han detectado algunas relaciones con otras enfermedades. La depresión,  la celíaca, la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, el sobrecrecimiento bacteriano intestinal, el síndrome del intestino irritable y la infección por Helicobacter pylori, son algunas.

Tipos de rosácea y sus síntomas
Existen cuatro subtipos de rosácea. El eritemato-telangiectática, la rosácea papulopustular, la fimatosa y la ocular.

La primera se manifiesta con un rubor frecuente y coloración rojiza permanente y la presencia de las “arañas vasculares”.

La segunda además de lo anterior, presenta granos enrojecidos que pueden contener pus.

La rosácea fimatosa se caracteriza por un engrosamiento de la piel y nódulos superficiales irregulares y aparece en nariz, mentón, frente, mejillas y orejas.

Por último, la ocular se caracteriza por ojos y párpados enrojecidos, secos e irritados, fotosensibilidad y visión borrosa. También suele tener orzuelos de forma frecuente.

Prevención y tratamiento
Hasta el momento se sabe que la rosácea empeora con la exposición solar por lo que se recomienda evitarlo y usar bloqueador solar (fps 60+).

También se sabe que empora al ingerir ciertos alimentos tales como el queso, los lácteos, el chocolate, el alcohol y el café. Por lo tanto, es buena idea reducir su ingesta o incluso evitarla por completo.

Aunque los especialistas no han encontrado una cura para la enfermedad, existen fármacos que ayudan a controlarla, como el metronidazol, el ácido azelaico, la ivermectina o tratamientos con antibióticos o isotretinoína.

Por supuesto, para saber cuál es mejor en tu caso, debes consultar con tu dermatólogo.

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