Consumió cocaína y ahora solo puede comunicarse con los ojos

SALUD 28 de noviembre de 2019 Por
Tuvo un accidente cerebrovascular del tallo cerebral que le provocó síndrome de enclaustramiento.
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Una mujer de 51 años tomó cocaína y tuvo un derrame cerebral extraño que la inmovilizó de pies a cabeza. Si bien llegó al hospital con la frecuencia cardíaca, presión arterial y temperatura corporal estables, sus pupilas se encontraban dilatadas y estaban reactivas a la luz.

Los análisis clínicos revelaron que tenía cocaína en sangre y que había tomado opioides por la mañana, por lo tanto, fue sedada e internada, pero días después su salud comenzó a deteriorarse.

Al poco tiempo quiso mover sus extremidades pero no pudo, solamente alcanzaba a comunicarse mediante movimientos oculares verticales, según indicaron los especialistas que la trataron en la revista de informes de casos médicos de Londres.

El diagnóstico que dieron los médicos es conocido como síndrome de enclaustramiento: la persona puede pensar, ver y sentir, pero no puede comer, hablar o mover ningún músculo salvo sus ojos.

El equipo de especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland cree que tuvo un derrame cerebral tardío cuatro días después del consumo de cocaína, una droga que se relaciona estrechamente con los accidentes cerebrovasculares. Pero en estadísticas, solo unos pocos casos provocan este tipo de parálisis en todo el cuerpo.

Los médicos concuerdan en que el consumo de cocaína debe ser reconocido como una posible causa del síndrome de enclaustramiento y que se deben advertir las graves complicaciones que puede traer el uso de ésta y otras drogas.

Síndrome de enclaustramiento
Este síndrome, denominado también como de cautiverio, puede ser provocado por una isquemia (detención o disminución de la circulación de sangre a través de las arterias) o una hemorragia, desencadenado por el consumo de drogas como la cocaína.

“No es un síndrome raro sino infrecuente. Ocupa casi el uno por ciento de los ataques de la fosa posterior del tallo cerebral. Provoca desconexión entre el cerebro y el cuerpo, dejando solamente conectados los movimientos oculares y el parpadeo”, explica a Con Bienestar el neurólogo José Francisco Vila (M.N. 41.111), especialista en neurología vascular, miembro de la Sociedad Argentina de Neurología.

La cocaína afecta las arterias del cerebro inflamándolas y así predispone a que se cierren o se rompan, “si se cierran pueden provocar infartos y si se rompen pueden provocar hemorragias cerebrales”, indica el especialista.

Además, explica que hay que tener en cuenta la calidad de la droga, la cantidad y la condición individual de respuesta, asimismo, afirma: “La cocaína, durante el consumo, afecta el comportamiento y con la recurrencia (adicción) altera algunas funciones cerebrales con consecuencia sobre la conducta, el comportamiento y riesgo de daño vascular cerebral definitivo”.

El especialista asegura que existen tratamientos para evitar que la lesión arterial por drogas sea mayor. En caso de una isquemia (detención o disminución de la circulación de sangre) se utiliza una droga conocida como bloqueante cálcico que previene la vasoconstricción (disminución del calibre de un vaso por contracción de las fibras musculares).

Mientras que, en caso de hemorragias, se hace uso del ácido tranexámico, una droga capaz de disminuir la cantidad de sangrado. “Los pacientes que ingresan en cautiverio o con este síndrome no se reponen. Es una situación permanente. El diagnóstico se confirma por resonancia magnética de alto campo, donde se puede ver que el manojo de cables que conecta al cerebro con otras partes del cuerpo se encuentra interrumpido”, describe Vila.

Además, indica que se inventaron algunos equipos que permiten interpretar el movimiento de los ojos o del parpadeo del paciente logrando comunicarse con frases completas.

“La máquina a través de la computación percibe y traduce, logra un nuevo lenguaje ocular a través de movimiento del ojo y parpadeo”, explica el neurólogo y afirma que es una alternativa para pacientes con este tipo de diagnóstico que viven en esta situación durante toda su vida.

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