Deja de hacer dieta y aprende a escuchar a tu cuerpo

DIETAS 19 de noviembre de 2019 Por
Dieta “keto”, dieta “paleolítica”, “ayuno intermitente”, en la actualidad existen tantas dietas, muchas de las cuales incluso se contradicen entre si, que es difícil estar al tanto de las ultimas tendencias.
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Quienes han probado cada nueva dieta saben por experiencia que tras perder una cantidad determinada de libras, al dejar la dieta, muchas veces volvemos a recuperarlas, e incluso acompañadas de libras extras que no teníamos antes de comenzarla.

Desde comer a ciertas horas predeterminadas aunque no tengamos hambre, hasta privarse de comer cuando estamos hambrientos porque “así lo indica la dieta”, quienes viven probando cada nueva dieta se acostumbran a ignorar las señales de hambre y saciedad de sus organismos.

Muchos olvidamos que nuestros cuerpos son más sabios que cualquier dieta de moda. Todos y cada uno de los procesos del organismo son un milagro que ocurren estemos o no conscientes de ellos. Desde la habilidad de digerir o simplemente respirar, pasando por la actividad del corazón o del cerebro, hasta el milagro innegable de la procreación, se puede decir sin duda alguna que nuestro organismo “sabe lo que esta haciendo”.

¿Por qué ignorar entonces las señales de hambre o saciedad en pos de la nueva dieta de moda?

Esta es la premisa básica de la filosofía de comer intuitivamente o “Intuitve Eating”: aprender a escuchar y honrar a nuestro cuerpo, independientemente de lo que indiquen dietas pasajeras y recetas “mágicas” para perder peso del día a la noche.

Comer intuitivamente
Según información de la organización “Intuitive Eating” (https://www.intuitiveeating.org/ ), comer de manera intuitiva significa honrar a nuestros cuerpos y descartar para siempre la “mentalidad de dieta” que nos hace ignorar los mensajes de nuestro organismo.

A continuación compartimos algunas sugerencias para que puedas empezar a comer de manera “intuitiva”.

1. Elimina la “mentalidad de dieta”

Olvida todo lo que leíste en libros y revistas sobre dietas “mágicas” que prometen transformar tu cuerpo y tu vida en poco tiempo. Ya deja de sentir que “fracasaste” solo porque no pudiste seguir consejos arbitrarios e irrealistas, en pos de un “número mágico” en la balanza. Cuanto más ignores y prives a tu cuerpo de los nutrientes que necesita, más atracones terminarás teniendo, como respuesta de tu cuerpo a las restricciones.

2. Escucha a tu cuerpo

Tu cuerpo necesita energía. Si dejas de alimentarlo, podrías enfermarte por falta de nutrientes y eventualmente el hambre te hará cometer atracones, continuando así con el ciclo vicioso de restringir la comida por horas, solo para terminar atacando al refrigerador.

Tras años de ignorar las señales de hambre y saciedad, lleva tiempo aprender a identificar los mensajes que nuestro cuerpo nos da y reconocer y honrar lo que nos está pidiendo.

3. Haz las paces con la comida

En un principio, y luego de años de restricciones, podemos sentir temor de darnos el permiso de disfrutar los alimentos. Años de dietas y privaciones resultan en una relación poco saludable con la comida y con nuestros propios cuerpos. Hay quienes terminan sintiéndole “miedo” a ciertos alimentos y no confían en los mensajes de su propio organismo.

Quizás en un principio sea tentador darse atracones y comer todo aquello que por años nos prohibimos a nosotros mismos. Pero una vez que nuestro organismo sabe que sí comeremos cuando necesitamos nutrientes, desaparecerán los antojos y compulsiones, que de otro modo son imposibles de frenar.

Deja de tenerle “miedo” a ciertos alimentos . Disfruta cada bocado y no te sientas “culpable” por alimentar a tu cuerpo.

4. No comas si no tienes hambre

Otro elemento fundamental de comer de manera intuitiva es el aprender a reconocer el sentimiento de saciedad y dejar de comer cuando el cuerpo ya no lo necesita. Una vez desaparecida la ansiedad de la dieta, podrás comer y dejar de comer, según lo que tu cuerpo necesite. Es más fácil dejar de comer cuando ya no tienes hambre, si sabes que cuando vuelva tu apetito, podrás volver a comer.

5. Lidia con tus sentimientos sin recurrir a la comida

Cuando estamos deprimidos, frustrados o enojados, o por el contrario, cuando estamos felices y queremos festejar tendemos a consolarnos y distraernos con comida. Y sin embargo, comer es solo una gratificación momentánea que no resuelve nuestros problemas.

Tómate el tiempo para identificar tus emociones y no tratas de “taparlas” o ignorarlas comiendo. Busca maneras saludables para lidiar con tus sentimientos.

6. Respeta a tu cuerpo

Acepta tu cuerpo tal y como es. Si por ejemplo calzas zapatos talle 9, no vas a comprarte zapatos talle 6. Del mismo modo, si esperas que tu cuerpo se vea como los cuerpos que ves en los medios, y que la mayoría de las veces ni siquiera son reales, sino editados con Photoshop, lentes especiales y otros trucos de fotografía, siempre vas a sentirte mal.

7. Ejercicio para la salud

La actividad física tiene incontables beneficios para tu salud. Elige un ejercicio que te guste y que se adapte a tus necesidades personales. Pero no encares el ejercicio solo como una manera para perder libras. Descubre sus beneficios y disfruta la actividad que elijas, sabiendo que estás beneficiando a tu salud.

8. Alimentos saludables

Comer intuitivamente no implica comer indiscriminadamente. Elige alimentos saludables y naturales y evita aquellos altamente procesados o con alto contenido de grasas y azúcar. Si se antoja un chocolate, puedes comerlo. Muchas veces deseamos cosas solo por el hecho de que son inalcanzables. Cuanto más nos restringimos, más lo deseamos. Mejor comer el chocolate y seguir adelante, que soñar con él y terminar comiéndonos tres en lugar de uno.

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