Bajar un talle de pantalón: el plan integral para lograrlo

DIETAS Por Julia VOSCO
Tips de nutrición, un programa de ejercicios rendidor y tratamientos estéticos de última generación que permitirán cumplir con este objetivo. Para poner en práctica.
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Bajar un talle de pantalón es el objetivo de muchas, más aún a esta altura del año. ¿Hay una dieta especial para eso? ¿Es una meta posible? ¿Conviene intentar el sacrificio de una dieta híper restrictiva? ¿Cuál es la forma de lograrlo?

La nutricionista y personal trainner Viviana Viviant, directora de Nutrición y Vida Sana, aclara que “las soluciones mágicas no existen. Quien te dice que adelgazar se resuelve rápido y fácil, te está mintiendo. A esta altura del año, dar un manotazo de ahogado por no haberse cuidado durante el año, lleva a caer en alguna dieta de moda, dañina para el metabolismo”.

El cambio cuesta, es cierto, pero es posible. “Gracias a la neuroplasticidad, que es la capacidad natural del cerebro para crear nuevas conexiones y circuitos neuronales, es posible, lograr nuevos hábitos”, agrega Viviant.

Bajar un talle de pantalón: el plan integral para lograrlo

¿Cómo llevarlo a cabo?

Acá, modificaciones graduales y duraderas propuestas por Viviant que llevarán a cumplir con lo buscado.

- Beber no menos de 2,5 litros diarios de líquidos que no aporten calorías (es decir, que no contengan azúcar ni alcohol) y evitar el exceso de bebidas con gas. Por un lado, el gas es útil porque otorga sensación de plenitud pero, al mismo tiempo, distiende y eso posiblemente incomode. La ingesta de líquido mejora la diuresis y el tránsito intestinal, lo cual ayudará a la sensación de liviandad. Reservá la ingesta de bebida alcohólica para el fin de semana. La clave, siempre, es la moderación. Una copa de vino, champaña o una lata de cerveza es la medida justa recomendada.

- Reducí un 1/4 el tamaño de la porción hasta que, progresivamente, logres un 50% de la porción actual, si es que es grande.

Bajar un talle de pantalón: el plan integral para lograrlo

Incluir en las ensaladas proteínas, un buen recurso.

- Incluí una abundante proporción de verduras, tanto crudas como cocidas, en el almuerzo y la cena. Otorgan saciedad y hacen que resulte más fácil reducir las porciones.

- No dejes de lado los cereales y derivados (como el pan, los copos o los fideos). Son una fuente de energía, eso sí, preferí los integrales. Tienen más fibras y dan más poder de saciedad.

- Incorporá una porción de carne magra (roja o blanca) al día.Esta debe ser del tamaño de la palma de la mano. Otra opción es el huevo en diferentes preparaciones. En especial, las claras porque contienen el doble de proteínas que la yema.

- Incluí en tus comidas al menos 3 porciones diarias de lácteos descremados. Puede ser una taza de leche, un pote de yogur y una porción mediana de queso tipo port salut.

- Reemplazá los condimentos. El azúcar y la miel por el edulcorante; la sal, por las especias y las hierbas aromáticas, y si te cuesta medir la cantidad de aceite, usá rocío vegetal en aerosol para cocinar, y condimentá las ensaladas vinagre, aceto balsámico o jugo de limón.

Salir de la vida sedentaria

Incorporar una rutina de actividad física es otra de las claves. Acá los tips.

- Si hace muchos meses llevás un ritmo sedentario, no retomes el entrenamiento con una clase de gimnasia funcional u otra técnica power. El cuerpo necesita adaptarse al movimiento. Elegí, en cambio, una clase de aero localizada de nivel básico intermedio, para ir progresando semana a semana. Hacer en un mes lo que no has hecho hasta ahora, predispone a dolores y lesiones.

 Planificá al menos tres horas semanales de clases guiadas.Esto ayudará a hacer bien los ejercicios, con la técnica correcta. El resto de los días, programá caminatas (con cuentapasos) de 30 minutos a un ritmo moderado y constante. A medida que puedas, aumentá paulatinamente la intensidad. Si podés llevar un par de pesitas de un kilo, mucho mejor. Cuanto más grupos musculares trabajen en simultáneo, mayor será el gasto de calorías.

- Evitá las fajas o plásticos. Esto es sumamente perjudicial, ya que fomentan la deshidratación y no la pérdida de grasa. El cuerpo necesita estar hidratado para el buen funcionamiento y rendimiento muscular.

El complemento de los tratamientos de belleza

"Hay un tipo de grasa, celulitis y flacidez que ni la dieta ni el ejercicio solucionan. Sin embargo, la ciencia avanza cada vez más y las nuevas tecnologías y la combinación de tratamientos estéticos brindan una gran ayuda", explica la doctora Fabiana Zelaya, especialista en medicina estética ¿Lo indispensable? Pensar en un cambio posible y buscar un centro especializado, con profesionales reconocidos.

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